Bitcoin ha retrocedido algo más de un 2% en las últimas 24 horas y cotiza en torno a los 78.800 dólares, después de haber superado ayer los 81.000 dólares. El movimiento se produce antes de dos referencias con capacidad para marcar el tono de los mercados: la publicación del índice de precios PCE en Estados Unidos y los resultados trimestrales de Nvidia.
Bitcoin pierde impulso tras superar los 81.000 dólares
La caída refleja, al menos por ahora, una pérdida de fuerza compradora en el mercado de bitcoin. Tras el avance de la jornada anterior, la criptomoneda ha dado un paso atrás mientras los inversores afrontan una sesión con varios focos de atención.
La posibilidad de que parte del mercado esté reduciendo riesgo antes de conocer las cuentas de Nvidia es una de las explicaciones que se manejan para este retroceso. La compañía presentará sus resultados después del cierre de Wall Street, en una cita especialmente relevante para valorar la fortaleza del ciclo de inversión vinculado a la inteligencia artificial.
El PCE pondrá el foco en la inflación estadounidense
Antes de esa presentación, Estados Unidos publicará esta tarde el índice de precios PCE, la medida de inflación preferida por la Reserva Federal. La evolución del indicador será relevante para Bitcoin y para el conjunto de los mercados financieros, especialmente si muestra una moderación de las presiones inflacionistas.
Una lectura más contenida podría favorecer las expectativas de una política monetaria menos restrictiva. Sin embargo, el margen para interpretar el dato de forma aislada puede ser limitado. El petróleo Brent continúa moviéndose cerca de los 90 dólares por barril en un contexto marcado por el conflicto en Irán, un factor que puede complicar la evolución futura de la inflación.
El petróleo y los bonos siguen condicionando al mercado
La cotización del crudo ha ofrecido algo de alivio durante la jornada. El Brent llegó a caer hasta aproximadamente los 86 dólares por barril después de conocerse que las sanciones económicas de Estados Unidos contra Irán eran menos severas de lo previsto.
Ese descenso también estuvo acompañado por una ligera bajada de las rentabilidades de los bonos del Tesoro estadounidense. El movimiento, no obstante, todavía no alcanza niveles que supongan un alivio significativo para los mercados. La rentabilidad del bono a 30 años sigue situada en torno al 5,2%.
La menor intensidad de la respuesta militar de Estados Unidos y el mayor peso de la presión económica parecen haber aportado cierta calma a la situación en Oriente Medio, según el análisis recogido en la fuente. Si los precios del petróleo se mantienen más contenidos, el efecto podría trasladarse a las expectativas sobre los tipos de interés y ofrecer a la Reserva Federal más margen para relajar su política monetaria. Esa posibilidad, en teoría, también sería favorable para bitcoin.
Con todo, el mercado afronta una jornada en la que los datos de inflación y las cuentas de Nvidia pueden modificar rápidamente las expectativas. La criptomoneda llega a esas referencias con una caída superior al 2% y después de haber dejado atrás, de momento, los máximos intradía por encima de los 81.000 dólares.










