RIA Novosti informa de que Estados Unidos e Irán habrían alcanzado un acuerdo para un nuevo alto el fuego, aunque ninguno de los dos Gobiernos ha confirmado por ahora la existencia del pacto. La agencia rusa cita fuentes militares de Pakistán e Irán y apunta a que el anuncio oficial podría producirse en los próximos días.
Según esa versión, el acuerdo incluiría el libre tránsito por el estrecho de Ormuz y la reanudación de las negociaciones entre Washington y Teherán en el marco del denominado Memorando de Islamabad. No se conocen, sin embargo, los compromisos concretos de cada parte ni la fecha en la que entraría en vigor un eventual alto el fuego.
Un acuerdo sin confirmación oficial
La ausencia de confirmación por parte de Estados Unidos e Irán mantiene abiertas las dudas sobre el alcance de la información. RIA Novosti atribuye sus datos a fuentes militares paquistaníes e iraníes, pero hasta el momento no se ha difundido un anuncio oficial que detalle las condiciones del supuesto entendimiento.
Pakistán ha asumido un papel mediador en los contactos. El jefe de su Ejército, Asim Munir, visitó Irán el lunes. De acuerdo con informaciones previas recogidas en la fuente, un portavoz del presidente iraní describió la visita como “muy fructífera” y subrayó sus resultados diplomáticos.
La reapertura del estrecho de Ormuz aparece como uno de los elementos centrales de las conversaciones. Por esa vía transita, en condiciones normales, alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo. Cualquier interrupción prolongada puede elevar la prima de riesgo incorporada al precio de la energía.
Irán y Omán preparan una ruta marítima temporal
Al margen del alto el fuego no confirmado, sí hay un proceso diplomático más concreto entre Irán y Omán para facilitar una reapertura temporal de Ormuz. Los ministros de Exteriores de ambos países, Abbas Araghchi y Badr Albusaidi, estudian una ruta marítima conjunta que incluiría la retirada de minas marinas.
El objetivo sería recuperar la navegación segura mientras se negocia una solución permanente. El viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, señaló que Teherán y Mascate aspiran a cerrar en un plazo de entre 30 y 60 días los acuerdos para una ruta definitiva. Las conversaciones deberían abordar la gestión del tráfico, el intercambio de información y la seguridad del estrecho.
Irán y Omán también han planteado que otros países del golfo Pérsico se incorporen a futuras negociaciones. La iniciativa llega después de que Donald Trump afirmara que la Marina estadounidense había retirado minas de Ormuz. El presidente estadounidense no aportó pruebas de que el estrecho esté completamente despejado, y funcionarios europeos ya habían expresado dudas sobre afirmaciones similares por la complejidad de localizar y eliminar este tipo de artefactos.
El petróleo reacciona ante la posibilidad de una distensión
Las informaciones sobre el posible alto el fuego y la reapertura del estrecho provocaron una caída aproximada del 3,5% en el precio del crudo. Si los buques recuperan un tránsito seguro y a gran escala, parte de la prima de riesgo asociada al bloqueo podría desaparecer.
Un descenso del petróleo también reduciría parte de la presión inflacionista, un factor relevante para las decisiones de tipos de los bancos centrales. Aun así, la reacción del mercado sigue apoyándose en un escenario todavía no confirmado. Washington mantiene, además, la presión económica sobre Irán y anunció el lunes nuevas sanciones contra actores vinculados a la economía iraní.
La eventual confirmación oficial de un acuerdo por parte de Estados Unidos y de Irán podría generar un movimiento más intenso en el mercado energético. Por ahora, la reapertura temporal negociada por Irán y Omán ofrece una señal diplomática más concreta que el alto el fuego comunicado por RIA Novosti, pero tampoco garantiza todavía una solución permanente para la navegación en Ormuz.










