Bank of America, Goldman Sachs, Citi, Deutsche Bank, UBS y otras 16 entidades financieras trabajan en la creación de una empresa conjunta para emitir stablecoins reguladas. El grupo prevé constituir la sociedad en la segunda mitad de 2026 y lanzar su primera moneda digital, vinculada al dólar estadounidense, durante la primera mitad de 2027.
La iniciativa reúne a 21 grandes bancos y grupos financieros y supone un nuevo intento de la banca tradicional por ganar presencia en un segmento dominado hasta ahora por compañías especializadas como Tether y Circle. El proyecto contempla ampliar posteriormente la oferta a otras grandes divisas del G7, con el euro como una de las prioridades expresamente señaladas.
Una stablecoin para pagos y liquidaciones
La moneda estaría orientada inicialmente a los pagos entre empresas y entidades financieras. Sus promotores también identifican posibles usos en las transferencias internacionales y en la liquidación de operaciones con activos digitales. En una fase posterior, la stablecoin podría quedar asimismo disponible para consumidores, aunque la fuente no detalla cuándo ni bajo qué condiciones.
El nombre de la empresa todavía no se ha decidido. Entre las entidades participantes figuran también Wells Fargo, Santander, BBVA, Fidelity Investments y MUFG Bank, además de Bank of America, Goldman Sachs, Citi, Deutsche Bank, UBS y Rabobank.
El plan parte de un modelo de dinero digital respaldado uno a uno por reservas y utilizable a través de cadenas de bloques públicas. El grupo pretende apoyarse en la infraestructura que ya tienen los bancos en ámbitos como el cumplimiento normativo, la gestión de riesgos y la distribución. El objetivo declarado es que estas monedas puedan servir tanto a inversores institucionales como a un público más amplio.
El proyecto deberá encajar en MiCA y la GENIUS Act
Las entidades aseguran que quieren desarrollar el proyecto dentro de los marcos regulatorios vigentes. En Estados Unidos, la referencia será la GENIUS Act. En Europa, cualquier stablecoin vinculada al euro o distribuida en el mercado comunitario tendrá que ajustarse al reglamento MiCA, según el contexto descrito en la iniciativa.
La primera fase estará centrada en el dólar. Más adelante, el grupo prevé incorporar monedas digitales referenciadas a otras divisas principales, entre ellas el euro. La previsión es que la stablecoin inicial llegue al mercado en los primeros seis meses de 2027, si el calendario de constitución de la empresa y los trabajos regulatorios avanzan según lo previsto.
Rabobank participa en otra alianza europea
Rabobank ya está implicado en otra iniciativa relacionada con las stablecoins. El banco neerlandés se incorporó este año a Qivalis, un consorcio europeo que trabaja en una moneda digital regulada y vinculada al euro. El grupo reúne a 37 entidades financieras de 15 países, entre ellas ABN AMRO, ING, BNP Paribas, BBVA, UniCredit y KBC.
Qivalis plantea una stablecoin respaldada uno a uno por euros y sometida a la supervisión de De Nederlandsche Bank. Su lanzamiento está previsto para la segunda mitad de 2026. La alianza internacional en la que también participa Rabobank sigue una estrategia distinta: comenzará con una moneda referenciada al dólar y aspira después a cubrir otras divisas relevantes.
El proyecto internacional comenzó en octubre de 2025, cuando diez bancos iniciaron una exploración conjunta sobre el dinero digital. Desde entonces, la iniciativa ha ampliado su alcance hasta reunir a 21 entidades, en un momento en el que las stablecoins ya se utilizan de forma extendida para mover dólares digitales y liquidar operaciones en el mercado de criptomonedas.










