Tim Cook advirtió, antes de abandonar la dirección ejecutiva de Apple, de que la carrera mundial por construir infraestructuras de inteligencia artificial está encareciendo componentes tecnológicos esenciales. La compañía ya ha trasladado parte de ese aumento a los consumidores con subidas en varios modelos de Mac y iPad, mientras otras empresas del sector, como Microsoft, Hewlett Packard, Dell y Nintendo, también han elevado sus precios.
La demanda de memoria tensiona la oferta
El principal foco de presión está en los chips de memoria. Las grandes tecnológicas están levantando centros de datos de enormes dimensiones para entrenar modelos de inteligencia artificial y ofrecer nuevos servicios. Esas instalaciones necesitan cantidades crecientes de memoria, almacenamiento, capacidad de computación y electricidad.
El problema aparece cuando el crecimiento de la demanda supera la capacidad de producción disponible. En ese escenario, los proveedores pueden elevar sus precios y los fabricantes de dispositivos deben decidir cuánto de ese incremento absorben y cuánto trasladan a sus clientes.
Apple intentó durante un tiempo contener el impacto de los mayores costes de memoria y almacenamiento. Cook reconoció, sin embargo, que esa estrategia ya no resulta sostenible. Durante su última presentación de resultados trimestrales como consejero delegado, afirmó que las subidas de precios eran inevitables.
El entonces máximo responsable de Apple había descrito semanas antes la situación en declaraciones a The Wall Street Journal como un fenómeno excepcional. “Es una ola que solo se ve una vez cada cien años. En más de cuarenta años no había visto nada parecido, en ningún ámbito”, señaló.
El encarecimiento ya llega a los consumidores
Las consecuencias no se limitan a los componentes utilizados dentro de los dispositivos. Según los datos citados en la información, los precios al consumo del software y los accesorios informáticos se situaron alrededor de un 15% por encima de los registrados un año antes.
La construcción de centros de datos para inteligencia artificial puede presionar además sobre otros costes. La demanda de electricidad, almacenamiento y distintos equipos necesarios para estas instalaciones se suma a la de los chips de memoria. El resultado, según la advertencia recogida por The Wall Street Journal, podría ser una nueva fuente de inflación para productos y servicios de distintos ámbitos.
Elon Musk ha expresado una preocupación similar. El máximo responsable de Tesla y SpaceX compartió un artículo del diario estadounidense sobre el impacto de la expansión mundial de los centros de datos y describió el episodio como “la mayor subida de precios de cualquier cosa que haya visto jamás”. Su valoración es una opinión sobre la magnitud del fenómeno, no una estimación concreta de su evolución.
Cook deja la gestión diaria de Apple
La advertencia se produjo poco antes del relevo en la cúpula de Apple. Cook dejó el 1 de septiembre el puesto de consejero delegado, después de quince años al frente de la compañía. John Ternus, hasta entonces responsable del hardware del grupo tecnológico, asumió el cargo.
Cook seguirá vinculado a Apple como presidente ejecutivo. Su salida de la gestión diaria coincide con un momento en el que la industria tecnológica afronta una fuerte presión por los costes asociados a la expansión de la inteligencia artificial.
Las inversiones multimillonarias del sector están acelerando la capacidad de computación y el desarrollo de nuevos servicios, pero también aumentan la competencia por recursos limitados. Las subidas aplicadas por Apple y otros fabricantes muestran que ese esfuerzo empieza a tener un reflejo directo en los precios que pagan los consumidores.











