Sandisk (SNDK) se ha convertido en uno de los valores más destacados de la bolsa estadounidense tras revalorizarse cerca de un 2.900% en el último año. El fabricante de memoria NAND se está beneficiando del aumento de la demanda asociada a la inteligencia artificial, aunque las condiciones que impulsaron esta subida son tan extraordinarias que difícilmente se repetirán con la misma intensidad.
La cuestión para el mercado ya no es si Sandisk participa en el crecimiento de la infraestructura de IA, sino cuánto tiempo podrá mantener el ritmo actual. La demanda de memoria continúa siendo sólida y la valoración de la compañía todavía se sitúa por debajo de la media del sector tecnológico, pero sus resultados también están favorecidos por unos precios excepcionalmente elevados y por una oferta limitada.
La inversión en inteligencia artificial impulsa la memoria NAND
Sandisk fabrica principalmente memoria flash NAND, utilizada, entre otros ámbitos, para almacenar grandes volúmenes de datos en centros de datos. La expansión de estas instalaciones para sostener los servicios de inteligencia artificial ha disparado el interés por este tipo de componentes.
El momento también ha coincidido con el regreso de Sandisk a los mercados como empresa independiente. Western Digital compró la compañía en 2016, pero decidió escindirla de nuevo a comienzos de 2025. La nueva cotización independiente se produjo cuando las grandes tecnológicas estaban incrementando con fuerza sus inversiones en centros de datos y en otras infraestructuras vinculadas a la IA.
Según las previsiones citadas en el análisis, la inversión conjunta de estas compañías en inteligencia artificial rondará los 750.000 millones de dólares este año y podría acercarse al billón de dólares el próximo. Sandisk está directamente expuesta a ese ciclo de gasto.
En el ejercicio fiscal 2026, sus ingresos crecieron un 175%, hasta 20.200 millones de dólares. El beneficio ajustado por acción pasó de 2,99 a 70,88 dólares, mientras que el margen aumentó desde aproximadamente el 30% del ejercicio anterior hasta el 71,5%.
La escasez puede prolongarse, pero también eleva el riesgo
El mercado de memoria no solo está recibiendo más demanda. La capacidad disponible también es limitada, una combinación que ha permitido a los fabricantes elevar los precios. Counterpoint prevé que los déficits de determinados tipos de memoria podrían mantenerse hasta 2027 e incluso más allá.
Mientras las necesidades de los centros de datos sigan creciendo más deprisa que la oferta, Sandisk puede continuar beneficiándose de un entorno favorable para sus ingresos y sus márgenes. El consejero delegado, Sanjay Mehrotra, considera que la inteligencia artificial representa un cambio estructural para la industria y que esta transformación todavía se encuentra en una fase temprana.
Tim Cook, consejero delegado de Apple, también ha descrito la situación del mercado de memoria como una escasez excepcional, comparable a una “inundación de las que se producen una vez cada 100 años”. La referencia ilustra hasta qué punto las condiciones actuales se alejan de un ciclo normal.
Una valoración inferior a la media tecnológica
La subida acumulada no implica necesariamente que la acción cotice con una valoración extrema. De acuerdo con la fuente, Sandisk se negocia en torno a 20 veces sus beneficios de los últimos doce meses, frente a unas 35 veces de media en el sector tecnológico.
Ese dato, sin embargo, debe interpretarse con cautela. Los beneficios actuales reflejan unos precios de la memoria muy elevados y un déficit de oferta. Si la producción aumenta o el crecimiento de la demanda vinculada a la IA se modera, los márgenes podrían sufrir presión.
Por eso, el análisis apunta a que Sandisk todavía puede crecer durante los próximos años, pero considera improbable que repita una subida cercana al 2.900%. La cotización independiente, el encarecimiento de la memoria y el fuerte aumento del gasto en inteligencia artificial coincidieron en un periodo excepcional. El último año, precisamente por esa combinación, constituye una referencia difícil de igualar.










