Timothy Horan, analista de Oppenheimer, ha elevado a 280 dólares su precio objetivo para las acciones de SpaceX a doce meses, frente a los 250 dólares anteriores. Con la cotización en torno a los 140 dólares, la previsión apunta a una posible duplicación del valor, aunque la firma condiciona buena parte de ese potencial a la expansión de la compañía en inteligencia artificial.
Oppenheimer cambia la lectura sobre SpaceX
Horan reiteró el miércoles su recomendación de compra sobre SpaceX y revisó al alza su estimación. La acción, que continúa por encima de su precio de salida a bolsa algo más de un mes después de su debut bursátil, cotiza alrededor de los 140 dólares, según la información de referencia.
La tesis de Oppenheimer no se apoya únicamente en el negocio espacial. El banco de inversión considera que SpaceX está asumiendo un papel cada vez más relevante como proveedor de infraestructura para inteligencia artificial. Ese cambio de perfil es uno de los argumentos principales detrás del nuevo precio objetivo.
La firma también ha incrementado entre un 10% y un 20% sus previsiones de ingresos a largo plazo para la compañía. No obstante, ese escenario exige que SpaceX mantenga un elevado ritmo de inversión para desarrollar la infraestructura necesaria y convertirla en una fuente de ingresos.
La adquisición de Cursor y los chips de Nvidia
En la estrategia de IA de SpaceX, Oppenheimer concede especial importancia a la adquisición de Cursor por 60.000 millones de dólares. La compañía desarrolla software de inteligencia artificial destinado a ayudar a los programadores a escribir código con mayor rapidez.
Según el análisis de Horan, la tecnología de Cursor ya se emplea en varias áreas de SpaceX y contribuye, entre otras funciones, al desarrollo de Grok. La expectativa es que el software propio de inteligencia artificial se convierta en uno de los nuevos motores de crecimiento del grupo.
La capacidad de cálculo es el otro elemento central de la previsión. Oppenheimer señala que SpaceX está invirtiendo en infraestructura equipada con los nuevos chips Rubin de Nvidia. Horan espera que esas inversiones puedan amortizarse con relativa rapidez, gracias a una combinación de usos internos y del posible alquiler de capacidad de cálculo a otras empresas.
La hipótesis implica que SpaceX no solo utilizaría la infraestructura para sus propios proyectos, sino que también podría generar ingresos ofreciendo capacidad computacional a terceros. La fuente no detalla, sin embargo, el volumen de negocio previsto ni el calendario para alcanzar esa amortización.
Una valoración con una horquilla muy amplia
La visión de Oppenheimer coincide con unas expectativas generalmente positivas en Wall Street, aunque las estimaciones presentan diferencias significativas. De acuerdo con datos de TipRanks citados en la información, 33 analistas sitúan de media el precio objetivo a doce meses en 231,63 dólares. Frente a una cotización de 140,03 dólares, esa media representaría una subida potencial de alrededor del 65%.
La dispersión entre previsiones es elevada: el objetivo más optimista alcanza los 800 dólares, mientras que el más prudente se sitúa cerca de los 75 dólares. La amplitud de la horquilla refleja la incertidumbre que todavía rodea la valoración de SpaceX y la dificultad de anticipar el resultado de sus inversiones en inteligencia artificial.
En última instancia, el recorrido que algunos analistas atribuyen a la acción dependerá de que la compañía consiga transformar ese desembolso en infraestructura y software de IA en un crecimiento rápido de los ingresos. Por ahora, la tesis de Oppenheimer presenta a SpaceX como algo más que una empresa espacial, pero también reconoce que el nuevo capítulo tecnológico requiere inversiones elevadas.












