La Ethereum Foundation ha fijado diciembre de 2029 como plazo para que Ethereum alcance resistencia frente a la computación cuántica en tres áreas clave de la red: ejecución, consenso y datos. El proceso comenzará con el hard fork Hegotá, presentado como una primera prueba de esta hoja de ruta.
Una estrategia desplegada en varias capas
El objetivo no se limita a introducir cambios en un único componente de Ethereum. La planificación contempla adaptar el funcionamiento de la red en sus capas de ejecución y consenso, además de proteger los datos que intervienen en el sistema.
La resistencia cuántica busca preparar la infraestructura ante el posible impacto de tecnologías de computación capaces de comprometer los mecanismos criptográficos utilizados actualmente. La fuente no detalla qué nivel de protección se espera alcanzar en cada fase, pero sí sitúa diciembre de 2029 como la fecha límite marcada por la Ethereum Foundation.
Hegotá abrirá el recorrido
El hard fork Hegotá funcionará como una primera prueba de esta transición. Dentro de la ruta prevista aparecen las Frame Transactions, la incorporación de nuevas firmas y modificaciones en las credenciales de los validadores.
Estos cambios apuntan a distintos elementos del funcionamiento de Ethereum. Las transacciones, los mecanismos de firma y la identificación de los validadores forman parte de la arquitectura que la red deberá adaptar para avanzar hacia el objetivo fijado.
La fecha de diciembre de 2029 debe entenderse como un plazo establecido por la Ethereum Foundation, no como la finalización inmediata de todas las modificaciones. El plan se apoyará en varias etapas y tendrá en Hegotá su primer punto de comprobación antes de completar los ajustes previstos en ejecución, consenso y datos.











