Los tokens vinculados a la privacidad y la inteligencia artificial están concentrando buena parte de la recuperación reciente del mercado de criptomonedas. Venice Token (VVV), NEAR Protocol (NEAR) y Zcash (ZEC) destacan entre los mayores avances, impulsados por la conexión entre sus respectivos proyectos y por el creciente uso de infraestructura orientada a proteger datos y transacciones.
Venice Token dispara su cotización
Venice Token es el activo que registra el movimiento más acusado. VVV cotiza en torno a los 28 dólares, cerca de un 58% por encima del nivel del día anterior. En apenas una semana, el precio ha pasado de rondar los 17 dólares a situarse en los niveles actuales, según los datos de cotización citados en la información de referencia.
El token forma parte del ecosistema de Venice, un servicio de inteligencia artificial centrado en la privacidad. La plataforma permite utilizar modelos de IA sin que las instrucciones y los datos de los usuarios tengan que almacenarse de forma centralizada. La información se cifra en el navegador y, según la descripción del proyecto recogida en la fuente, no se guarda en sus servidores.
La evolución de VVV está además estrechamente relacionada con NEAR. Venice está integrado en NEAR Intents, un sistema que permite al usuario expresar qué operación quiere realizar —por ejemplo, intercambiar un token entre dos cadenas— para que la red ejecute automáticamente los pasos técnicos necesarios.
Un mensaje publicado el 9 de septiembre de 2026 por el usuario haenko señalaba que la parte verificable de Venice funciona parcialmente sobre NEAR. La publicación vinculaba así la subida del token con la infraestructura del protocolo, aunque esa relación no implica que ambos activos tengan el mismo uso ni el mismo comportamiento de mercado.
NEAR gana peso en la narrativa de privacidad
NEAR cotiza alrededor de los 2,40 dólares y avanza cerca de un 4% en la jornada. Desde comienzos de septiembre, el token ha subido desde aproximadamente 1,90 dólares, lo que supone un incremento superior al 25% en ese periodo.
El protocolo está siendo asociado cada vez más con aplicaciones de inteligencia artificial y operaciones que buscan limitar la exposición pública de los datos. Su infraestructura permite ejecutar transacciones y aplicaciones de IA sin que toda la información tenga que quedar visible en la cadena, una característica que lo sitúa en el centro de la actual narrativa sobre privacidad.
La conexión con Venice aporta una dimensión adicional a ese relato. Mientras VVV representa el activo de una plataforma de IA privada, NEAR actúa como parte de la infraestructura sobre la que se integran determinados servicios y operaciones. La combinación está favoreciendo que el mercado perciba ambos proyectos como piezas relacionadas, aunque sus funciones sean distintas.
Zcash mantiene el protagonismo entre las privacy coins
Zcash continúa siendo la referencia más directa del grupo en materia de privacidad transaccional. ZEC cotiza en torno a los 1.190 dólares y sube cerca de un 4% en el día. Durante la última semana, pasó de aproximadamente 825 dólares a superar los 1.200 dólares, alcanzando un nuevo máximo histórico y acumulando un avance superior al 40%.
El movimiento se suma a la fuerte revalorización registrada por Zcash durante el último año, que la fuente describe como de miles de puntos porcentuales. Ese recorrido ha convertido a ZEC en el principal exponente del renovado interés por las criptomonedas de privacidad.
NEAR Protocol afirmó el 8 de septiembre que NEAR Intents había procesado más de 2.000 millones de dólares en volumen de ZEC y que el valor total bloqueado en operaciones confidenciales superaba los 65 millones de dólares. Según la lectura que proyecta el propio protocolo, estos flujos apuntan a una mayor utilización de activos protegidos en operaciones entre cadenas.
Los tres tokens representan, por tanto, vertientes diferentes de una misma tendencia: Zcash aporta privacidad a las transacciones, Venice la aplica al uso de inteligencia artificial y NEAR proporciona parte de la infraestructura que conecta ambos ámbitos. Esa convergencia ayuda a explicar por qué sus cotizaciones están avanzando al mismo tiempo, aunque la continuidad de estos movimientos dependerá de la adopción efectiva de sus respectivos servicios.










