Shein prepara su debut en la Bolsa de Hong Kong con una valoración aproximada de 26.500 millones de dólares, muy por debajo de los casi 100.000 millones que llegó a alcanzar en los mercados privados en 2022. La compañía de moda rápida prevé captar unos 1.730 millones de dólares mediante la colocación de 280 millones de acciones.
Según fuentes citadas por Reuters, el precio de la oferta se situará probablemente en 48,56 dólares hongkoneses por acción. Shein tiene previsto comunicar el precio definitivo el 31 de agosto y comenzar a cotizar un día después, el 1 de septiembre, si se mantiene el calendario anunciado.
Una valoración muy alejada de sus máximos
La salida a bolsa llega después de varios intentos fallidos de cotizar en Nueva York y, posteriormente, en Londres. La empresa se enfrenta ahora a un mercado más exigente, con un crecimiento más moderado y una presión creciente sobre su negocio.
La valoración prevista supone aproximadamente una cuarta parte de la alcanzada en 2022. Un año más tarde, los inversores privados ya habían rebajado el valor de Shein hasta unos 66.000 millones de dólares. La compañía creció con rapidez gracias a sus precios bajos, la incorporación constante de nuevos productos, una cadena de suministro flexible y una estrategia de captación de clientes jóvenes a través de las redes sociales.
El interés institucional, no obstante, no ha desaparecido. El libro de órdenes estaba completamente cubierto el martes, de acuerdo con Reuters, y varios grandes inversores habían comprometido por adelantado unos 383 millones de dólares. Entre ellos figuran los accionistas Boyu Capital, Tiger Global y General Atlantic, además de Tencent y UBS Asset Management.
La respuesta de los inversores minoristas parece menos entusiasta. Alvin Cheung, de Prudential Brokerage, atribuyó esa cautela a la debilidad de las bolsas asiáticas y a las dudas sobre la evolución del negocio. “Shein no salió a bolsa en Hong Kong cuando estaba en su punto álgido; ¿por qué íbamos a comprar ahora que el crecimiento se desacelera?”, señaló a Reuters.
Más costes y competencia para el modelo de precios bajos
Shein prevé que sus ingresos crezcan en la primera mitad del año a un ritmo similar al avance del 1,1% registrado en el primer trimestre. También espera una ligera reducción del margen operativo.
Estados Unidos concentra una parte importante de las preocupaciones. La compañía se benefició durante años de normas de importación favorables para los paquetes de pequeño valor, pero esas ventajas han desaparecido en gran medida. Shein puede asumir el aumento de costes y reducir sus beneficios o trasladarlo a los precios. La segunda opción podría poner a prueba uno de los pilares de su propuesta comercial.
La competencia también se ha intensificado. Temu disputa el mismo segmento de consumidores sensibles al precio, mientras que Amazon, H&M y Zara mantienen su presencia en el comercio electrónico y la moda. Shein planea destinar alrededor del 80% de los fondos obtenidos en la oferta a tecnología, expansión internacional y desarrollo de marca.
Supervisión regulatoria y control de los fundadores
El crecimiento más lento no es el único riesgo para la compañía. Shein está siendo examinada en varios países por cuestiones relacionadas con las condiciones laborales, la sostenibilidad y su gobierno corporativo. La Comisión Europea y la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos investigan a la empresa. Además, Francia le impuso una multa por supuestos descuentos engañosos e Italia la sancionó por afirmaciones de sostenibilidad consideradas engañosas.
La compañía ha respondido con informes de sostenibilidad más detallados y creó en 2024 un consejo asesor externo. Según sus propios datos, el 53% de los proveedores obtuvo las calificaciones más altas en las auditorías del año pasado, frente al 47% del ejercicio anterior.
Persisten, sin embargo, las dudas sobre la estructura accionarial. Los cuatro cofundadores conservarán conjuntamente el 59,6% de las acciones tras la oferta, pero controlarán el 90% de los derechos de voto mediante una estructura especial.
El impacto medioambiental añade otra fuente de escrutinio. Los documentos de la salida a bolsa indican que Shein ofrece unas 4.700 nuevas referencias de ropa cada día y más de dos millones de estilos en su plataforma. Sus emisiones de gases de efecto invernadero en 2025 fueron aproximadamente el doble de las de Inditex, propietaria de Zara, pese a que sus ingresos fueron inferiores.










