Bitcoin se enfrenta a una zona de resistencia más exigente que la barrera de los 80.000 dólares. Glassnode sitúa entre 81.000 y 86.000 dólares el tramo en el que la recuperación deberá demostrar si cuenta con suficiente demanda para seguir avanzando o si vuelve a encontrar presión vendedora.
La firma de análisis especializado en datos de la cadena de bloques señala en su boletín The Week Onchain que “todas las estructuras superiores” que está siguiendo se concentran actualmente en esa franja. El motivo es que muchos inversores que soportaron la caída compraron Bitcoin en esos niveles y ahora se acercan de nuevo a sus precios de entrada.
Los tenedores veteranos concentran la oferta
La mayor parte de la resistencia entre 83.000 y 86.000 dólares procede de inversores a largo plazo, definidos por Glassnode como aquellos que no han movido sus monedas durante al menos seis meses. Estos tenedores han pasado un periodo prolongado en pérdidas. Si el mercado vuelve a sus precios de compra, algunos pueden optar por vender para salir sin pérdidas, convirtiendo esas cotas en un techo para la cotización.
La presión no se concentra en un único punto. Las monedas fueron adquiridas a diferentes precios dentro de ese rango, de modo que cada avance puede activar nuevas órdenes de venta de inversores que recuperan el equilibrio. Por debajo, Glassnode identifica un primer bloque relevante de Bitcoin autocustodiado comprado alrededor de los 80.800 dólares, una referencia que también queda cerca del mercado.
El comportamiento de los compradores recientes es distinto. Los tenedores a corto plazo, con monedas adquiridas hace menos de seis meses, presentan un precio medio de compra cercano a los 70.000 dólares. Además, controlan buena parte del soporte situado entre 62.000 y 65.000 dólares. Mientras mantengan sus posiciones y continúen aumentando su exposición cerca de ese nivel, los 70.000 dólares funcionarían como el primer respaldo importante para Bitcoin.
La recuperación empezó con liquidaciones y continuó con entradas
Según Glassnode, la subida del 26% iniciada el 19 de agosto tuvo dos fases. En la primera, los operadores que habían apostado por una caída fueron expulsados del mercado. Para cerrar sus posiciones tuvieron que recomprar Bitcoin, lo que intensificó el movimiento alcista. La firma advierte de que este tipo de compras forzadas suele agotarse con rapidez.
El impulso posterior llegó de la mano de flujos de capital, especialmente a través de los fondos cotizados de Bitcoin en Estados Unidos. Estos productos registraron entradas de 2.230 millones de dólares en siete días, equivalentes a más de 300 millones diarios, sin una sola jornada de salidas. Glassnode califica ese periodo como la semana más fuerte del año para estos vehículos.
La demanda, además, no se limitó a un tipo concreto de participante. La firma apunta que todos los grupos de inversores analizados, desde los pequeños ahorradores hasta los grandes actores del mercado, acumularon Bitcoin en términos netos desde el 5 de agosto. No se observaba una coincidencia tan prolongada entre compradores desde finales de 2024.
La confirmación pasa por los 83.300 dólares
Glassnode considera que la recuperación necesitaría una confirmación más clara por encima de los 83.300 dólares. No bastaría con superar puntualmente esa cota: el movimiento debería ir acompañado de entradas sostenidas en los ETF de Bitcoin. Ese sería, a juicio de la firma, el indicio de que la demanda está absorbiendo la oferta acumulada y no solo encontrando un nuevo freno.
Por debajo del precio actual, las medias de 50 y 100 semanas se sitúan en 77.353 y 78.485 dólares, respectivamente. Ambas referencias son utilizadas por los operadores para evaluar la dirección de la tendencia. CryptoQuant también sigue de cerca el nivel de 83.000 dólares y considera que una ruptura confirmada de esa zona coincidiría con la media de precio del último año y podría validar un nuevo mercado alcista.










