El bitcoin cayó por debajo de los 80.000 dólares después de las advertencias de Kevin Warsh sobre la inflación, en una jornada en la que también retrocedieron otros activos sensibles a la evolución de los tipos de interés.
El mercado reacciona a las señales sobre inflación
La caída refleja la sensibilidad que mantienen las criptomonedas ante las expectativas sobre la política monetaria. Las advertencias de Warsh introdujeron presión en los activos cuya valoración suele verse afectada por el nivel de los tipos, entre ellos el bitcoin.
El retroceso no fue exclusivo de la principal criptomoneda. Según la información disponible, el movimiento se produjo junto con descensos en otros activos expuestos a los cambios en los costes de financiación, una señal de que la reacción alcanzó a varios segmentos del mercado.
Por encima de los niveles de comienzos de mes
Pese a perder la referencia de los 80.000 dólares, el bitcoin todavía se mantenía muy por encima de los niveles registrados al inicio del mes. La evolución del precio queda así condicionada por dos fuerzas contrapuestas: la presión derivada de las preocupaciones sobre la inflación y el nivel todavía elevado respecto a las cotas de comienzos de agosto.
El movimiento vuelve a poner de relieve la conexión entre bitcoin y las expectativas macroeconómicas. Cuando aumentan las dudas sobre la inflación o sobre la trayectoria de los tipos de interés, los activos considerados más sensibles a esas variables pueden experimentar ajustes simultáneos.










