La rentabilidad del bono japonés a 10 años alcanzó el 3% este martes, un nivel que no se veía desde 1996, en un contexto de ventas generalizadas de deuda a escala global. El movimiento se produjo mientras Estados Unidos elevaba la presión sobre Tokio para que acelere las subidas de tipos.
El bono japonés vuelve a niveles de hace tres décadas
El rendimiento de la deuda soberana japonesa a diez años llegó al 3%, su cota más alta desde 1996. La subida se enmarca en una oleada global de ventas de bonos, que está llevando al alza las rentabilidades exigidas por los inversores.
La rentabilidad de un bono se mueve en sentido contrario a su precio: cuando los títulos se venden, su precio baja y el rendimiento aumenta. En el caso japonés, el dato sitúa el coste de financiación a diez años en un nivel que no se alcanzaba desde hace aproximadamente tres décadas.
Presión de Estados Unidos durante el G20
El repunte se produjo coincidiendo con la reunión del G20, donde el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, presionó a Tokio para que acelere las subidas de tipos. La fuente no detalla el calendario planteado ni la respuesta de las autoridades japonesas.
La coincidencia entre el avance de la rentabilidad del bono y las peticiones estadounidenses coloca la política monetaria japonesa en el centro de la atención de los mercados. Por ahora, el dato confirmado es que el bono a diez años ha alcanzado el 3% en plena venta global de deuda, mientras Washington reclama a Tokio un ritmo más rápido en el endurecimiento de los tipos.











