Bitcoin (BTC) superó los 78.500 dólares este jueves y llegó a situarse cerca de los 78.838 dólares, en una jornada de avances generalizados para las criptomonedas y el oro. El movimiento se produjo después de conocerse nuevos indicios de enfriamiento del mercado laboral estadounidense y de unas declaraciones más moderadas de Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal.
Bitcoin acelera tras los datos de empleo de Estados Unidos
Bitcoin comenzó la mañana europea alrededor de los 77.500 dólares, pero ganó impulso a partir del mediodía. El salto más brusco se produjo hacia las 15:00, hora peninsular española. Según el gráfico de negociación facilitado, el precio alcanzó un máximo aproximado de 78.743 dólares y, en el momento de redactar la información, rondaba los 78.838 dólares.
Con ese movimiento, BTC avanzaba cerca de un 2% en 24 horas. Uno de los catalizadores fue la publicación de las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos, que ascendieron a 206.000 la semana pasada, frente a las 205.000 previstas por los economistas.
Más relevante para las perspectivas de la política monetaria fue el dato de creación de empleo empresarial: las compañías estadounidenses generaron 38.000 puestos en agosto, el menor incremento desde enero. Aunque las solicitudes de subsidio continúan en niveles históricamente bajos y no apuntan a un desplome del mercado laboral, el dato refuerza las señales de moderación en la contratación.
La reacción también se trasladó al mercado de deuda. La rentabilidad del bono estadounidense a dos años bajó unos seis puntos básicos, hasta el 4,32%, mientras que la del bono a diez años descendió hasta aproximadamente el 4,74%.
XRP y Cardano lideran el avance de las altcoins
La subida no se concentró en Bitcoin. El mercado de altcoins cotizó prácticamente al completo en positivo, con XRP entre los activos más destacados. La criptomoneda avanzó alrededor de un 2,9% en 24 horas, hasta 1,39 dólares. En el gráfico de cinco minutos, el acelerón comenzó aproximadamente a las 14:30: XRP pasó de unos 1,37 dólares a un máximo de 1,3932 dólares.
Cardano (ADA) registró un comportamiento todavía más fuerte, con una subida cercana al 4%, hasta 0,209 dólares. Solana (SOL) avanzó alrededor de un 1,2%, hasta los 101,60 dólares, mientras que Ethereum (ETH) ganó algo más de un 1%, hasta aproximadamente 2.421 dólares.
Entre otros tokens, Dogecoin (DOGE) subió más de un 2%, Pepe (PEPE) alrededor de un 2,3% y Shiba Inu (SHIB) registró un avance leve. El hecho de que varias cotizaciones aceleraran prácticamente al mismo tiempo sugiere que el mercado reaccionó principalmente a las condiciones macroeconómicas, y no a una noticia específica sobre una criptomoneda concreta.
Waller modera el tono y el oro supera los 4.480 dólares
Las declaraciones de Christopher Waller añadieron impulso al movimiento. El gobernador de la Reserva Federal afirmó que estaría dispuesto a mantener los tipos sin cambios en la reunión de septiembre si la inflación continúa moderándose: «Si seguimos avanzando hacia nuestro objetivo del 2%, estoy dispuesto a mantener el tipo de referencia en el nivel actual».
Waller señaló que el informe de inflación estadounidense de la próxima semana será especialmente importante para su decisión, mientras que concedió menos peso a los datos de empleo que se conocerán el viernes. Una sorpresa al alza en la inflación, no obstante, mantendría abierta la posibilidad de una subida de tipos.
En paralelo, el oro avanzó más de un 2% y alcanzó un máximo cercano a los 4.496 dólares por onza troy. A las 15:25 rondaba los 4.482 dólares. La caída de las rentabilidades de los bonos puede favorecer al metal, que no genera intereses, mientras que unas condiciones monetarias menos restrictivas también pueden beneficiar a Bitcoin y a otros activos de riesgo.
La incertidumbre no ha desaparecido. El petróleo subió con fuerza por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, un factor que podría reavivar la inflación. Waller afirmó, sin embargo, que por ahora no considera que el encarecimiento de la energía sea una fuente relevante de presión inflacionista persistente. La atención del mercado queda centrada en el informe de empleo del viernes y, después, en los datos de inflación de la próxima semana.










