El oro podría alcanzar un objetivo cercano a los 5.300 dólares por onza si supera con claridad la resistencia situada en torno a los 4.650 dólares. Esa es la lectura del analista de Newsbit Erik Juffermans, que identifica ese nivel, junto con el soporte de 4.350 dólares, como las referencias decisivas para las próximas semanas.
El metal precioso llega a este punto después de una semana de descensos. Tras aproximarse a los 4.700 dólares por onza, el precio retrocedió el martes hasta unos 4.300 dólares. Desde esa zona, los compradores volvieron a entrar en el mercado y el oro rebotó hasta aproximadamente los 4.465 dólares.
Dos niveles concentran la atención del mercado
Juffermans considera que la dirección inmediata del precio no resulta fácil de determinar si se observa únicamente el movimiento de corto plazo. La perspectiva cambia, sin embargo, al ampliar el gráfico y analizar los niveles que el oro ha respetado o rechazado en anteriores fases del mercado.
Por la parte superior, los 4.650 dólares actuaron anteriormente como una zona de rechazo. Según el análisis, ese nivel también tuvo relevancia durante la corrección posterior al máximo histórico, situado por encima de los 5.500 dólares. Por abajo, el soporte que el analista considera más importante se encuentra alrededor de los 4.350 dólares.
Mientras el oro permanezca entre ambas referencias, Juffermans entiende que todavía no existe una confirmación clara sobre la próxima gran dirección del precio. El comportamiento ante esos dos límites será, por tanto, la principal señal técnica a vigilar.
La ruptura de 4.650 dólares abriría un objetivo de 5.300
El escenario alcista se activaría si el oro logra superar de forma clara los 4.650 dólares. Juffermans interpreta que, en ese caso, podría confirmarse una formación conocida como «taza con asa». Este patrón describe una primera fase de descenso y recuperación con forma de cuenco, seguida de una corrección más moderada que funciona como el asa.
La proyección asociada a la figura tomaría como referencia un suelo situado en torno a los 4.000 dólares. A partir de ahí, el objetivo técnico se acercaría a los 5.300 dólares por onza. Se trata de una previsión condicionada a la ruptura de la resistencia, no de un nivel que el análisis considere asegurado.
El analista mantiene también una lectura definida para el escenario contrario. Una caída clara por debajo de los 4.350 dólares invalidaría la pauta de taza con asa y aumentaría la posibilidad de que el precio volviera a dirigirse hacia la zona de los 4.000 dólares.
La confirmación aún está pendiente
El rebote desde los aproximadamente 4.300 dólares ha devuelto al oro cerca de la parte central del rango que delimitan el soporte y la resistencia mencionados. Sin embargo, el movimiento todavía no ha resuelto la batalla técnica.
En la lectura de Juffermans, la superación de los 4.650 dólares daría paso al objetivo de 5.300 dólares, mientras que la pérdida de los 4.350 dólares deterioraría el patrón y pondría el foco en los 4.000 dólares. Hasta que se produzca una de esas rupturas, el oro seguiría moviéndose dentro de una zona de indefinición.










