Bitcoin (BTC) ha vuelto a superar los 80.000 dólares este jueves, en una jornada de fuertes avances para el conjunto del mercado de criptomonedas. El repunte combina la ruptura de una resistencia técnica con una menor expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos vuelva a subir los tipos de interés en septiembre.
Las altcoins están amplificando el movimiento. XRP avanza alrededor de un 9%, mientras que Cardano (ADA) gana hasta un 12%. Bitcoin prolonga así la recuperación iniciada tras el mínimo provisional situado en torno a los 58.000 dólares el pasado 1 de julio. Desde entonces, el activo ha recuperado aproximadamente 23.000 dólares de valor.
La ruptura de una resistencia acelera las compras
El primer factor detrás de la subida está en la evolución del precio. Bitcoin había encontrado varios obstáculos en una zona de resistencia durante los últimos días, pero finalmente consiguió superarla este jueves. La ruptura dio más impulso al movimiento alcista y activó operaciones que contribuyeron a reforzar la presión compradora.
Entre ellas están las liquidaciones de posiciones cortas. Los operadores que apuestan por una caída suelen utilizar dinero prestado, lo que eleva el riesgo de que sus posiciones sean cerradas automáticamente cuando el mercado se mueve en sentido contrario. Para cerrar una posición corta, la plataforma debe recomprar el activo, generando nuevas compras en el mercado.
Ese proceso puede convertirse en una reacción en cadena. Cuando el precio sube lo suficiente, se liquidan más posiciones bajistas; esas liquidaciones alimentan a su vez el avance y pueden provocar el cierre de nuevas posiciones. La fuente no aporta el volumen de posiciones liquidadas, pero sitúa este mecanismo como una de las principales razones de la aceleración del rally.
El movimiento también se ha extendido al resto del mercado. XRP y Cardano están registrando avances superiores a los de Bitcoin en la jornada, una señal de que el apetito comprador no se concentra únicamente en el activo dominante.
El mercado reduce sus apuestas por una subida de tipos
El segundo impulso procede de la política monetaria estadounidense. Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal, afirmó este jueves que por ahora se inclina por mantener los tipos sin cambios en la reunión del 15 y 16 de septiembre.
Su posición está condicionada a que los datos de inflación de agosto confirmen que la presión sobre los precios continúa moderándose. La declaración modificó las expectativas de los inversores, que durante los últimos días habían aumentado sus apuestas por una nueva subida.
La probabilidad estimada de un incremento de tipos en septiembre cayó desde aproximadamente el 63% del día anterior hasta el 48%. El mercado queda así prácticamente dividido entre quienes esperan una subida y quienes anticipan una pausa.
Para Bitcoin, una política monetaria menos restrictiva puede favorecer unas condiciones financieras más relajadas y mejorar el interés por los activos considerados de mayor riesgo. Aun así, la subida no está descartada. Waller señaló que su decisión dependerá en buena medida de la evolución de la inflación y que un repunte de la presión sobre los precios podría llevarle a respaldar un aumento, incluso si ese repunte fuera limitado.
Empleo e inflación marcarán la próxima fase
El mercado deberá asimilar primero el informe de empleo de Estados Unidos, cuya publicación está prevista para este viernes. Después llegará el dato de inflación del 11 de septiembre. Ambas referencias pueden ser determinantes para la decisión que la Reserva Federal adopte el 16 de septiembre, tras su reunión de los días 15 y 16.
Hasta entonces, el avance de Bitcoin queda respaldado por dos fuerzas distintas: las liquidaciones de posiciones bajistas después de superar una resistencia y el alivio temporal sobre el rumbo de los tipos. La evolución de los próximos datos macroeconómicos dirá si ese respaldo se mantiene.










