El Fondo Monetario Internacional (FMI) atribuye el crecimiento de la reserva de Bitcoin de El Salvador a donaciones privadas, y no a compras realizadas por el Estado.
El origen del aumento de la reserva
La explicación del organismo internacional introduce un matiz relevante sobre la evolución de las tenencias de Bitcoin del país centroamericano: el incremento señalado no respondería a nuevas adquisiciones, sino a aportaciones procedentes del sector privado.
El FMI no vincula, por tanto, ese crecimiento con una estrategia de compra pública. Según la información disponible, son las donaciones privadas las que explican el aumento de la reserva salvadoreña.
Un matiz sobre la estrategia de El Salvador
La distinción afecta a la interpretación de los movimientos de la reserva. Un aumento derivado de donaciones tiene un origen distinto al de una acumulación mediante compras en el mercado, aunque la fuente no detalla el volumen de los activos recibidos, el número de donantes ni el momento en que se produjeron esas aportaciones.
El pronunciamiento del FMI se limita a identificar la causa del crecimiento: donaciones privadas en lugar de compras. No se aportan en la información disponible cifras adicionales sobre la reserva ni detalles sobre la operativa utilizada para recibir esos bitcoins.











