Revolut ha recibido la aprobación condicional de la Office of the Comptroller of the Currency (OCC) para obtener una licencia bancaria nacional en Estados Unidos. El visto bueno, comunicado por la fintech el jueves después de presentar su solicitud en marzo, representa un primer avance para operar directamente en el mayor mercado financiero del mundo, aunque todavía no le permite funcionar como banco.
La autorización de la OCC es preliminar y está sujeta a varios pasos adicionales. Revolut aún necesita el visto bueno de la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), de la Reserva Federal y una autorización definitiva de la propia OCC. La compañía no podría comenzar a operar como banco antes de 2027.
El fin de la dependencia de bancos asociados
Revolut presta actualmente sus servicios en Estados Unidos mediante entidades bancarias ya establecidas. Esos socios actúan como intermediarios para ofrecer cuentas y depósitos, pero también reducen los márgenes de la fintech y limitan parte de las funciones que puede desarrollar su aplicación.
Una licencia propia permitiría a la compañía controlar directamente esa infraestructura bancaria. “Nos da la base para crecer en el mayor mercado financiero del mundo y llevar la experiencia completa de Revolut a millones de estadounidenses”, afirmó Nik Storonsky, cofundador y consejero delegado de la empresa, en un comunicado.
El despliegue previsto será gradual. Revolut quiere comenzar con los expatriados, a los que ofrecerá una cuenta capaz de mantener dólares, euros y libras al mismo tiempo. La compañía señala que los bancos estadounidenses suelen aplicar comisiones elevadas por este tipo de servicio.
Más adelante, el plan contempla productos bancarios tradicionales como cuentas corrientes y de ahorro, tarjetas de crédito y préstamos con cuotas mensuales fijas. Las stablecoins vinculadas al dólar y las cuentas empresariales se incorporarían en una fase posterior, aunque Revolut no ha fijado una fecha para esas actividades. Las hipotecas no forman parte del plan a tres años presentado a los supervisores y quedan fuera de la solicitud evaluada por la OCC.
Un proceso abierto para la fintech y el sector cripto
Revolut había estudiado la posibilidad de comprar un banco estadounidense que ya dispusiera de licencia. Finalmente optó por presentar su propia solicitud. La empresa vinculó esa decisión, en parte, al cambio de actitud que atribuía a los supervisores bajo la presidencia de Donald Trump.
Cetin Duransoy, responsable de Revolut en Estados Unidos, subrayó que la disposición de los reguladores no implicó una revisión menos exigente. “Se mostraron muy receptivos con nuestra solicitud, pero esa receptividad no resta rigor al examen que hicieron de ella”, declaró al Financial Times.
La decisión llega en un momento de mayor actividad de compañías vinculadas a los activos digitales ante la OCC. Coinbase, Paxos, BitGo, Ripple, Circle y World Liberty Financial, respaldada por la familia Trump, también recibieron durante el último año aprobaciones condicionales del supervisor.
Desde 2025 se han presentado 40 solicitudes para obtener una nueva licencia bancaria. Según los datos recogidos en la fuente, 21 fueron aprobadas y dos no prosperaron. El resto seguía sin resolución en el momento de la información.
Revolut cuenta con 80 millones de clientes y fue valorada recientemente en 115.000 millones de dólares en una venta privada de acciones. La aprobación condicional abre la puerta a reforzar su presencia en Estados Unidos, pero el calendario y el alcance definitivo de sus servicios dependerán todavía de las autorizaciones pendientes.










