Chris pensó durante casi quince años que había perdido para siempre los bitcoins que compró en 2011. Ahora, sus abogados han conseguido localizar los fondos y demostrar que una parte de ellos le pertenece. El valor actual de esas monedas ronda los 4,5 millones de dólares.
El inversor británico, identificado únicamente como Chris por motivos de privacidad, destinó unas 1.500 libras esterlinas —aproximadamente 2.000 dólares de entonces— a comprar Bitcoin (BTC) en diciembre de 2011. En aquel momento, cada unidad costaba menos de 4 dólares.
Una inversión bloqueada tras el cierre de la plataforma
La operación se realizó a través de Britcoin, una plataforma británica que posteriormente pasó a llamarse Intersango. La compañía dejó de operar a finales de 2012 y desapareció de internet a comienzos de 2014. Con ella también se esfumó para Chris la posibilidad de acceder a sus fondos.
La inversión llegó a alcanzar inicialmente un valor aproximado de 5.400 dólares, pero el problema dejó de ser la evolución del precio. Chris ya no podía entrar en el monedero en el que estaban sus bitcoins ni recuperar las claves necesarias para moverlos.
El momento, según su propio relato, fue especialmente complicado. Tenía una familia joven y acababa de comprar una casa, por lo que la pérdida afectó a una situación financiera que ya era delicada. Durante años asistió además a la revalorización de Bitcoin sin poder beneficiarse de ella.
“Cuando perdí el acceso al monedero fue un golpe enorme”, explica Chris. También describe como especialmente difícil ver subir el precio de Bitcoin mientras asumía que sus monedas estaban fuera de su alcance.
El rastreo llevó a un monedero con más de 5.500 BTC
La recuperación fue posible después de que Chris recurriera al bufete CEL Solicitors. Sus especialistas emplearon software para seguir el rastro de las transacciones en la cadena de bloques y localizaron un monedero que, según el despacho, probablemente contenía fondos pertenecientes a antiguos clientes de Intersango.
En esa dirección había más de 5.500 BTC, valorados en aquel momento en unos 421 millones de dólares. Identificar a los propietarios no era sencillo. Para acreditar qué parte correspondía a cada cliente, fue necesario reunir documentación de hace casi quince años, incluidos registros bancarios que demostraran que Chris había comprado Bitcoin en aquella época.
El proceso permitió confirmar su derecho sobre una parte de las monedas. El valor de esos bitcoins se sitúa ahora alrededor de los 4,5 millones de dólares, una cifra muy alejada de los aproximadamente 2.000 dólares que Chris invirtió originalmente.
Otros clientes también podrían reclamar sus fondos
La recuperación modifica de forma sustancial la situación económica del inversor. Chris prevé destinar parte del dinero a ayudar a su familia y a saldar deudas. Entre sus planes figura contribuir a la amortización de los préstamos de la nueva vivienda de su hijo y estudiar la compra de una casa más grande.
A pesar de lo ocurrido, no quiere desprenderse de todos sus bitcoins. Su intención es conservar una parte con la expectativa de que el precio pueda seguir subiendo. Al mismo tiempo, reconoce que mantiene reservas por la volatilidad de Bitcoin y por el riesgo de robo.
El caso podría no ser aislado. CEL Solicitors sostiene que otros antiguos clientes de Intersango todavía podrían intentar recuperar fondos. Para hacerlo, deberán demostrar mediante documentación antigua que las monedas localizadas eran efectivamente suyas.












