SpaceX podría generar compras pasivas por unos 15.500 millones de dólares si el Nasdaq 100 eleva su ponderación dentro del índice desde el 1,25% actual hasta alrededor del 2,25%. La estimación procede de estrategas de JPMorgan y llega mientras la acción de la compañía espacial se mueve prácticamente sin cambios desde hace varias semanas.
Nasdaq anunciará la nueva composición del índice el viernes, una vez cerrado el mercado de Wall Street. Los ajustes entrarían en vigor el 21 de septiembre. Si se confirma el aumento de peso previsto, los fondos indexados y los ETF que replican el Nasdaq 100 tendrían que comprar acciones adicionales de SpaceX para adaptar sus carteras.
El aumento de acciones negociables cambia el peso de SpaceX
La compañía, vinculada a Elon Musk, cuenta con una capitalización bursátil superior a los 2 billones de dólares y es la quinta mayor empresa del Nasdaq 100 por valor de mercado. Sin embargo, ocupa el decimonoveno puesto cuando se mide su peso dentro del índice.
La diferencia se explica por el método de cálculo de Nasdaq. El operador no tiene en cuenta únicamente el valor total de la compañía, sino también la cantidad de acciones disponible para negociar en el mercado. Tras la salida a bolsa de SpaceX en junio, menos del 10% de sus títulos cotizaba libremente debido a las restricciones de bloqueo que afectaban a fundadores, empleados y otros accionistas iniciales.
Desde entonces se han liberado más de 1.000 millones de acciones y la proporción negociable ha aumentado hasta casi el 30%. Ese cambio en el capital flotante puede traducirse en una ponderación significativamente mayor durante la próxima revisión del índice.
Los fondos que siguen al índice tendrían que ajustar sus carteras
Alrededor de 1,7 billones de dólares en activos siguen la evolución del Nasdaq 100, incluido el ETF Invesco QQQ. JPMorgan calcula que el reajuste podría traducirse en compras pasivas netas de SpaceX por aproximadamente 15.500 millones de dólares.
La cifra representa una estimación, no una orden de compra anunciada por los fondos. Su materialización dependerá del peso que Nasdaq asigne finalmente a SpaceX y de la forma en que los vehículos indexados ejecuten el ajuste. También será relevante la oferta de acciones disponible en ese momento.
La acción se ha movido durante las últimas cuatro semanas, sobre todo, entre 133 y 150 dólares. De este modo, continúa cerca del precio de salida, fijado en 135 dólares, después de las fuertes oscilaciones registradas inicialmente tras su debut.
Más acciones podrán quedar disponibles en los próximos meses
La demanda automática de los fondos podría coincidir con nuevas liberaciones de títulos. Antes de finales de octubre está previsto que queden disponibles para negociar más de 1.000 millones de acciones adicionales. Después de los resultados trimestrales de noviembre podrán liberarse otros 1.300 millones de títulos.
La primera liberación, realizada en agosto, no desembocó en la oleada de ventas que algunos inversores temían, ya que muchos accionistas internos conservaron sus posiciones. Según O’Gorman, noviembre será un momento más relevante porque entonces llegará al mercado una cantidad de acciones mucho mayor.
Por ahora, el dato clave será la revisión del viernes. El anuncio permitirá conocer cuánto aumenta realmente la ponderación de SpaceX en el Nasdaq 100 y qué volumen de títulos deberán adquirir los fondos que replican el índice. Si las ventas de los accionistas actuales son limitadas, la demanda pasiva podría tener un efecto más visible sobre la cotización; si aumentan las ventas, parte de esas compras podría quedar absorbida por la nueva oferta.










