Stellar ya opera con el Protocolo 28 después de que la red alcanzara su mayor rendimiento sostenido registrado y mientras aumenta el valor de los activos del mundo real tokenizados en su cadena. La actualización se ejecutó el 17 de septiembre, un día después de la votación prevista para activarla en la red principal.
El nuevo protocolo incorpora herramientas para facilitar el despliegue y la evolución de aplicaciones basadas en contratos inteligentes de Soroban, la plataforma de contratos de Stellar. Entre sus cambios destacan la posibilidad de actualizar grupos de contratos de forma coordinada y nuevas opciones para modificar los datos almacenados cuando una aplicación cambia con el tiempo.
Actualizaciones coordinadas para los contratos de Soroban
Una de las principales novedades es la propuesta CAP-85, orientada a protocolos que ejecutan varias instancias de un mismo contrato inteligente. A partir de ahora, esos contratos pueden apuntar a un ejecutable administrado externamente. Si se modifica esa referencia, todos los contratos que la utilicen pueden pasar al nuevo código mediante una única operación atómica.
El mecanismo busca reducir el periodo en el que conviven versiones distintas de un contrato, una situación especialmente relevante durante una corrección de seguridad o una migración de software. La adopción, sin embargo, no es automática: las aplicaciones existentes de Soroban tendrán que decidir si incorporan esta arquitectura.
El Protocolo 28 también incluye la CAP-86, centrada en la evolución de los datos guardados por los contratos. Sus nuevas funciones para mapas dispersos permiten trabajar con campos que faltan o que se han añadido, de modo que los desarrolladores puedan migrar la información de forma progresiva. Así se evita que todos los registros tengan que ajustarse de inmediato a una estructura nueva.
Por otra parte, la CAP-83 introduce cambios en el consenso. El diseño permite a los validadores avanzar en determinadas partes del proceso sin esperar a recibir conjuntos completos de transacciones y ofrece un mecanismo para descartar conjuntos que lleguen tarde o sean inválidos.
Un récord de rendimiento que no atribuye directamente a la actualización
La activación del protocolo coincidió con un nuevo máximo de rendimiento para Stellar. La firma de análisis de cadenas Chainspect calculó que la red procesó de media más de 211 transacciones por segundo durante 100 bloques consecutivos, su mejor registro de rendimiento sostenido.
El dato debe interpretarse con cautela. Stellar está habilitando de forma gradual la descarga paralela de conjuntos de transacciones, y el récord no es una mejora producida directamente por el Protocolo 28. La actualización prepara infraestructura para soportar mayores cargas a medida que esa función se despliegue, pero no explica por sí sola el rendimiento observado.
Más actividad financiera en la red
Los cambios técnicos llegan mientras crece la actividad vinculada a monedas estables, activos tokenizados y finanzas descentralizadas. Según datos de DeFiLlama, el suministro de monedas estables en Stellar se ha elevado durante el último año hasta rozar los 884 millones de dólares.
El valor total bloqueado en aplicaciones de finanzas descentralizadas también ha seguido una tendencia ascendente. Alcanzó un récord aproximado de 319 millones de dólares en agosto y posteriormente descendió hasta unos 294 millones.
Los activos del mundo real tokenizados tienen un peso aún mayor. Token Terminal sitúa a Stellar como la tercera cadena por capitalización de mercado de este tipo de activos, con unos 3.300 millones de dólares, 149,4 millones más en los últimos 30 días.
Ese crecimiento eleva la importancia operativa de las actualizaciones de contratos. Las aplicaciones que gestionan volúmenes mayores de activos tokenizados afrontan más riesgos y complejidad cuando necesitan corregir código o cambiar estructuras de datos.
El token XLM subió alrededor de un 4% en las 24 horas previas y alcanzó los 0,1863 dólares, antes de retroceder hacia los 0,18 dólares en el momento de la publicación. El movimiento coincidió con la activación del protocolo, aunque no hay pruebas que permitan atribuirle la subida. La siguiente prueba será la adopción: los equipos de Soroban deberán incorporar las nuevas funciones y los validadores tendrán que acompañar la evolución del consenso a medida que aumente el tráfico.










