El Banco Central de Brasil impedirá que los proveedores regulados de operaciones de cambio utilicen stablecoins u otros criptoactivos para liquidar determinados pagos internacionales a partir del 1 de octubre. La medida, recogida en la Resolución 561, afecta al tramo final entre el proveedor brasileño y su contraparte extranjera, pero no constituye una prohibición general de las transferencias internacionales con activos virtuales.
El límite se concentra en la liquidación de pagos agrupados
La norma exige que esa liquidación se realice mediante una operación de cambio autorizada o a través de una cuenta de no residente que cumpla los requisitos regulatorios. En la práctica, desaparece la posibilidad de utilizar stablecoins como vía alternativa para cerrar el saldo acumulado entre un proveedor de cambio electrónico y su socio internacional.
El modelo afectado permite reunir numerosos pagos individuales, compensar los saldos durante la jornada y efectuar una única liquidación con la contraparte extranjera. Es una estructura especialmente útil para operaciones de pequeño importe y gran volumen, como las suscripciones digitales, los pagos de videojuegos en línea o el comercio electrónico.
Los proveedores podrán seguir agregando y consolidando esos saldos, siempre que recurran a los canales permitidos por la regulación brasileña. También continuarán autorizadas las transferencias internacionales individuales realizadas con activos virtuales. Lo que la Resolución 561 elimina es la combinación de esa agregación con una liquidación mediante stablecoins u otros criptoactivos.
Una ambigüedad regulatoria que Brasil decide cerrar
Oscar Guillermo Farah Osorio, socio fundador de Zanella & Farah, explicó a CryptoSlate que la decisión responde a una zona gris que se había mantenido desde la ley brasileña de activos virtuales de 2022. Esa legislación otorgó al Banco Central la competencia para determinar qué operaciones con criptomonedas debían considerarse actividad de cambio, pero no estableció de inmediato reglas específicas para este supuesto.
Según Farah, algunos participantes aprovecharon ese vacío para utilizar las stablecoins en una parte de los flujos que quedaba fuera de la visibilidad habitual del sistema formal de divisas. La nueva resolución busca que el Banco Central pueda supervisar esos movimientos dentro de canales que ya controla, más que redefinir de forma general la naturaleza de las monedas estables.
El cambio puede elevar los costes de las operaciones vinculadas a Brasil. Los proveedores podrían tener que asumir el impuesto brasileño sobre las transacciones financieras asociado a las conversiones convencionales, además de las comisiones de los bancos corresponsales y de las redes de mensajería bancaria internacional. Farah considera que parte de esos costes acabaría trasladándose a empresas y consumidores.
El peso de las stablecoins en el mercado brasileño
Los datos de la autoridad tributaria brasileña muestran la relevancia de estos activos. Entre agosto de 2019 y diciembre de 2025 se declararon operaciones con stablecoins por 1,13 billones de reales brasileños, aproximadamente el 72% de toda la actividad con criptoactivos declarada en ese periodo. Solo en 2025 representaron cerca del 80% del volumen declarado, mientras que USDT concentró casi el 89% de las operaciones con monedas estables.
Estas cifras no permiten medir cuánto volumen quedará directamente afectado por la Resolución 561, ya que no desglosan el canal de liquidación utilizado por los proveedores de cambio electrónico.
Además, la ventaja de costes de las stablecoins no es uniforme. Un estudio del Banco de Italia analizó transferencias de 200 dólares en USDC a través de diez corredores internacionales, incluido Brasil, y calculó costes totales de entre el 0,3% y casi el 9%. La investigación concluyó que la transferencia en blockchain suponía solo una parte marginal del gasto: el cambio de divisas y la infraestructura local de pagos tenían un peso mayor.
El Consejo de Estabilidad Financiera ha apuntado en una dirección similar: a corto plazo, el uso más relevante de las stablecoins podría estar en estructuras híbridas apoyadas en dinero bancario y sistemas de liquidación existentes, no en redes de pagos globales completamente independientes.
Shawn Yan, consejero delegado de Cregis, señaló que los intermediarios ya emplean estos activos para gestionar tesorería, mover liquidez entre entidades y realizar liquidaciones internas, operaciones que el cliente final no siempre percibe. La respuesta más probable a las nuevas restricciones, sostuvo, será adaptar la arquitectura: mantener bajo control propio las carteras y la tesorería cuando la normativa lo permita y utilizar intermediarios autorizados en los tramos regulados.












