La gobernanza en cadena de ZetaChain ha aprobado retirar su propia cadena de bloques y trasladar el token ZETA a Solana, en un giro estratégico que sitúa la inteligencia artificial privada en el centro del proyecto. La Propuesta 68 salió adelante al concluir la votación el 20 de septiembre, con aproximadamente el 99,44% de los votos a favor.
El recuento registró 263,65 millones de ZETA a favor, frente a 744.658 en contra y 752.300 abstenciones. El resultado autoriza a los principales contribuyentes del proyecto a preparar la migración, pero no implica un traslado inmediato de los tokens ni el cierre automático de la red.
De una cadena propia a una aplicación de inteligencia artificial
ZetaChain fue fundada en 2021 con el objetivo de conectar cadenas de bloques que operan de forma separada. Durante años desarrolló una red de capa 1 basada en Cosmos SDK, diseñada para que las aplicaciones pudieran interactuar con activos y contratos de Bitcoin, Ethereum y Solana, entre otras redes.
La prioridad del proyecto ha cambiado este año. ZetaChain ha concentrado recursos en Anuma, una aplicación privada de inteligencia artificial basada en lo que denomina una capa de memoria privada. Según el proyecto, mantener una cadena propia ya no encaja con ese objetivo.
En la Propuesta 68, ZetaChain sostiene que operar una red basada en Cosmos exige coordinar avisos de seguridad y actualizaciones con decenas de validadores independientes. Esa carga operativa, añade, podría aumentar a medida que las herramientas de inteligencia artificial faciliten la detección de vulnerabilidades. La migración a Solana eliminaría la necesidad de mantener esa infraestructura de validación y permitiría dedicar más recursos a Anuma, ZETA y el desarrollo sobre Solana.
Anuma ha superado los 300.000 usuarios desde febrero y ha procesado más de un millón de solicitudes a través de 35 modelos de inteligencia artificial, según los datos difundidos por ZetaChain. Cada cuenta de Anuma incorpora además un monedero, por lo que el traslado podría integrar a esos usuarios en el ecosistema de Solana junto con el token.
Qué ocurrirá con ZETA y qué queda por decidir
Los saldos nativos de ZETA en ZetaChain se convertirán en una proporción de uno a uno en un token SPL de Solana que conservará el mismo ticker. La oferta total no cambiará y no se crearán tokens adicionales. Una vez completada la operación, la versión de Solana será la referencia principal de ZETA y la cadena propia de ZetaChain iniciará su cierre.
El papel económico del activo también cambiará. ZETA dejará de estar vinculado principalmente a la seguridad de una red de prueba de participación y pasará a presentarse como un token de acceso a los productos de inteligencia artificial del proyecto. Anuma ya permite bloquear ZETA a cambio de créditos para utilizar sus servicios. ZetaChain pretende extender un mecanismo similar a otras aplicaciones y agentes de inteligencia artificial desarrollados en Solana.
El proyecto destaca de Solana sus confirmaciones de aproximadamente 400 milisegundos, más de 15.000 millones de dólares en monedas estables y un volumen mensual cercano a 70.000 millones de dólares en intercambios descentralizados. Esas características, según ZetaChain, pueden resultar útiles para aplicaciones de inteligencia artificial que realicen pagos frecuentes o numerosas llamadas a modelos.
La Propuesta 68 no afecta a los ZETA depositados en Ethereum y BNB Chain. Tampoco modifica los calendarios de desbloqueo existentes. En cambio, los saldos nativos que migren desde ZetaChain pasarán de 18 decimales a los nueve de Solana y se redondearán a la baja. La propuesta inicial aún no precisa cómo se tratarán los restos fraccionarios.
El calendario dependerá de los intercambios
La siguiente fase queda condicionada en buena medida por las plataformas centralizadas que negocian ZETA. Los contribuyentes principales presentarán una segunda propuesta cuando esos intercambios confirmen cómo respaldarán el canje. Por tanto, todavía no existe una fecha fijada para el cierre de la red.
La nueva votación deberá concretar el periodo de retirada de los activos vinculados a ZetaChain, los bloques de referencia y de detención, el inicio de las reclamaciones en Solana, la conversión de los saldos custodiados por los intercambios y las medidas de protección para los titulares. También tendrá que definir el proceso de retirada de los validadores.
Las recompensas de participación continuarán hasta el cierre de la capa 1. El futuro de la participación de ZETA después de la migración todavía está en estudio. Hasta que los intercambios acuerden la operativa y los titulares aprueben esos detalles, ZetaChain seguirá manteniendo la infraestructura que su gobernanza ha decidido retirar.










