Tim Draper mantiene su previsión de que Bitcoin (BTC) alcanzará los 250.000 dólares, aunque ahora incorpora un nuevo posible catalizador: la inteligencia artificial. El inversor de capital riesgo considera que el desarrollo de esta tecnología puede acelerar la adopción de la criptomoneda y llevarla a ese nivel en un plazo de dos años.
El objetivo no es nuevo. Draper lleva años defendiendo que Bitcoin terminará cotizando en 250.000 dólares, una predicción que ha tenido que aplazar en varias ocasiones. En el máximo registrado en octubre de 2025, la criptomoneda se situó en torno a los 126.000 dólares, aproximadamente la mitad de la cifra que plantea el inversor.
La tesis de Draper se apoya ahora en los agentes de IA
Durante mucho tiempo, el argumento central de Draper ha sido la expansión del uso de Bitcoin. Su expectativa es que, a medida que la criptomoneda resulte más sencilla de utilizar, deje de percibirse únicamente como un activo de inversión y gane presencia en las transacciones habituales.
El inversor ha planteado en el pasado escenarios en los que los comercios prefieren aceptar Bitcoin antes que dólares. También ha señalado la posibilidad de que los grandes tenedores empleen sus monedas para pagar viviendas, coches y otras adquisiciones de elevado importe. A su juicio, las generaciones más jóvenes podrían contribuir a ese proceso porque han crecido con servicios financieros digitales y estarían más familiarizadas con la compra, la custodia y el uso de criptomonedas.
Parte de esa tendencia ya se ha hecho visible, pero no ha sido suficiente para situar a Bitcoin en 250.000 dólares. En esta ocasión, Draper pone el foco en la inteligencia artificial y, especialmente, en los denominados agentes de IA: sistemas capaces de ejecutar tareas de forma autónoma.
La hipótesis es que estos agentes puedan llegar a realizar pagos por sí mismos. Si en el futuro empiezan a intercambiar bienes o servicios y a ejecutar transacciones entre ellos a gran escala, Bitcoin podría convertirse, según la tesis del inversor, en uno de los medios de pago utilizados por esos sistemas. La IA también podría impulsar la creación de nuevos productos y servicios vinculados a la red de Bitcoin.
Un objetivo que exige un nuevo rally
Para alcanzar los 250.000 dólares, Bitcoin tendría que casi triplicar su valor desde los niveles actuales. Incluso tomando como referencia el máximo de unos 126.000 dólares alcanzado en octubre del año pasado, todavía necesitaría prácticamente duplicarse.
El recorrido previsto por Draper se enfrenta, además, a varios obstáculos. Bitcoin continúa utilizándose con mucha más frecuencia como inversión que como medio de pago para las compras cotidianas. La adopción, por tanto, ha avanzado más lentamente de lo que esperaba el inversor en algunas de sus previsiones anteriores.
La regulación sigue siendo otro factor de incertidumbre. La CLARITY Act, una iniciativa que debía aportar mayor claridad al mercado de criptoactivos en Estados Unidos, permanece bloqueada. En este contexto, no existe por ahora una vía clara que permita justificar un precio de 250.000 dólares en apenas dos años.
La capacidad de la inteligencia artificial para generar una demanda adicional de Bitcoin también está por demostrar. Aunque la tecnología se considera un posible motor de crecimiento para numerosos sectores, todavía no está claro hasta qué punto los agentes autónomos utilizarán criptomonedas para sus pagos ni qué impacto tendría ese eventual uso sobre el mercado.
Draper, sin embargo, mantiene su pronóstico. Su expectativa es que Bitcoin alcance finalmente los 250.000 dólares como tarde en 2028.










