Las acciones de Gemini cotizan cerca de un 80% por debajo del precio de su debut bursátil, celebrado el 12 de septiembre de 2025. El desplome llega mientras la plataforma de criptomonedas pierde actividad, reduce sus ingresos procedentes del exchange y continúa registrando pérdidas. La caída de la valoración ha reavivado, además, las especulaciones sobre una posible adquisición.
Menos volumen, ingresos y activos en la plataforma
Gemini tiene ahora una capitalización bursátil aproximada de 753 millones de dólares, frente a los cerca de 4.000 millones que llegó a alcanzar en su punto más alto. El deterioro de la cotización coincide con una evolución negativa de sus principales indicadores operativos.
Los ingresos generados por el exchange descendieron un 38% interanual en el segundo trimestre, hasta 12,5 millones de dólares. El volumen de negociación se contrajo todavía más, un 66%, y quedó situado en 3.800 millones de dólares.
También disminuyeron los activos depositados en la plataforma. Pasaron de 18.200 millones a 8.400 millones de dólares, según los datos recogidos en la información financiera citada. El conjunto de estas cifras refleja la presión que atraviesa el negocio de intermediación de Gemini en un entorno de menor actividad.
Las licencias, el principal atractivo para un comprador
Pese al retroceso de su negocio y de su valoración, Gemini conserva activos que podrían resultar estratégicos para otra compañía del sector. Entre ellos figuran sus licencias, la infraestructura de custodia y su base de clientes.
La obtención de autorizaciones equivalentes en Estados Unidos puede exigir tiempo y recursos. Por eso, una adquisición permitiría a un competidor acelerar su entrada en determinados mercados regulados, en lugar de construir desde cero la infraestructura y los permisos necesarios.
La posible operación encajaría con una tendencia que se extiende en la industria de las criptomonedas: el interés de las empresas por comprar rivales no se limita a sus volúmenes de negociación. Las licencias, el acceso a clientes y la posibilidad de operar en jurisdicciones concretas pueden pesar tanto o más que el tamaño del negocio activo.
Hyperliquid aparece entre los posibles interesados
Lorenzo Valente, director de investigación de activos digitales en ARK Invest, planteó el mes pasado que Hyperliquid podría comprar Gemini. Según su hipótesis, la plataforma podría utilizar la compañía como vía de acceso regulada al mercado estadounidense.
En ese escenario, Hyperliquid podría ofrecer en Estados Unidos productos como futuros perpetuos y mercados de predicción. Sin embargo, no existen indicios de que la empresa esté trabajando actualmente en una adquisición. La posibilidad forma parte, por ahora, de las especulaciones surgidas tras el fuerte descenso de la acción.
Cualquier eventual venta estaría condicionada en gran medida por Cameron y Tyler Winklevoss, fundadores de Gemini. Ambos controlan conjuntamente alrededor del 94,5% de los derechos de voto de la compañía. Esta concentración podría simplificar una negociación con un comprador, aunque también hace prácticamente inviable una opa hostil.
No sería la primera vez que se estudia una operación sobre activos de Gemini. Anteriormente se analizó la posible venta de sus antiguas actividades en Europa y Reino Unido, un proceso en el que el interés de los potenciales compradores se centraba principalmente en las licencias. Finalmente, no se alcanzó ningún acuerdo.











