El Eurosistema ha puesto en marcha Pontes, una infraestructura que permite a los bancos liquidar operaciones con activos tokenizados utilizando dinero del banco central. Al mismo tiempo, el Banco Central Europeo (BCE) ha iniciado los preparativos para invertir una parte reducida de sus fondos propios en valores tokenizados, cuyas compras también se liquidarían a través de este sistema.
El movimiento sitúa al BCE en los dos extremos de la nueva infraestructura europea para los mercados tokenizados: proporciona el mecanismo de liquidación y se prepara para utilizarlo como inversor. La institución todavía no ha concretado ni el importe de la asignación ni la fecha de inicio de las compras.
Pontes conecta las redes DLT con TARGET
Pontes enlaza plataformas de mercado basadas en tecnología de registro distribuido (DLT, por sus siglas en inglés) con los servicios de liquidación TARGET ya existentes en el Eurosistema. De este modo, las operaciones con valores tokenizados pueden completarse mediante dinero del banco central, un activo de liquidación considerado libre de riesgo en el ámbito financiero.
Entre las primeras entidades que han completado su incorporación figuran Deutsche Bank, Santander, Société Générale y el Banco Europeo de Inversiones. También se han conectado operadores de infraestructuras DLT como Clearstream, Axiology, Cashlink y SWIAT. El Eurosistema prevé que más instituciones se sumen durante los próximos meses.
André Dragosch, responsable de Investigación de Bitwise Europe, describió Pontes como una especie de «euro digital puesto a disposición de los bancos». La expresión alude a su posible función en los mercados mayoristas: permitir que las entidades liquiden operaciones tokenizadas entre sí manteniendo el dinero del banco central como activo de liquidación.
El acceso a este tipo de dinero ha sido identificado como uno de los obstáculos para trasladar más emisiones y operaciones de valores a redes distribuidas. En las pruebas sobre DLT realizadas por el Eurosistema en 2024, participantes públicos y privados señalaron esa posibilidad como un elemento importante para favorecer una adopción más amplia.
El lanzamiento inicial ofrece un conjunto limitado de servicios. Está previsto incorporar nuevas funcionalidades y ampliar el horario de funcionamiento con el tiempo, con el objetivo de completar la implantación en 2028. Por ahora, el BCE no ha comunicado ninguna liquidación en vivo realizada desde el lanzamiento del lunes. El volumen de operaciones será, por tanto, una de las primeras señales sobre el uso efectivo que alcanza la infraestructura.
El BCE prepara sus primeras compras tokenizadas
El programa de inversión previsto ampliará el alcance de Pontes. Las compras iniciales se centrarán en valores tokenizados denominados en euros y emitidos por gobiernos centrales de la zona euro, administraciones regionales, agencias y organismos supranacionales europeos.
El BCE sostiene que operar a través de Pontes le permitirá adquirir experiencia en distintas fases del proceso: la ejecución de las operaciones, la liquidación, los sistemas tecnológicos y la gestión de carteras. La asignación podría ser pequeña en relación con el conjunto de sus activos propios.
Los fondos propios del BCE ascendían a 23.100 millones de euros al cierre de 2025, de los que la deuda pública representaba el 73%. Estas inversiones se gestionan de forma separada de las carteras vinculadas a la política monetaria y generan ingresos destinados a contribuir a la financiación de los gastos operativos del banco central.
El uso de esos fondos permitiría al BCE probar los mercados tokenizados sin convertir las compras en un instrumento de tipos de interés o de expansión cuantitativa. La decisión sobre el tamaño de la asignación y el momento de las adquisiciones corresponderá al Comité Ejecutivo una vez concluyan los trabajos preparatorios.
Un proyecto mayorista antes que el euro digital minorista
Pontes llega antes que el euro digital orientado al público general. El BCE prevé iniciar un programa piloto minorista de 12 meses en el segundo semestre de 2027, con la participación de 36 proveedores de servicios de pago, comercios y empleados de bancos centrales. La institución contempla una posible primera emisión en 2029, siempre que se apruebe la legislación necesaria.
Ambos proyectos avanzan por vías distintas, aunque comparten el objetivo de llevar el dinero del banco central a una infraestructura digital. Para los mercados mayoristas, Pontes ofrece una solución operativa sin esperar a que se resuelva el diseño tecnológico del euro digital minorista.
El Eurosistema también desarrolla Appia, una iniciativa más amplia destinada a definir un ecosistema financiero europeo integrado basado en DLT para 2028. El siguiente reto será comprobar si los bancos y las plataformas conectadas canalizan por Pontes emisiones y operaciones reales de forma recurrente. La cuantía, el calendario y el tipo de activos que el BCE compre finalmente servirán como otra referencia para medir el paso de la infraestructura disponible a un mercado con uso habitual.










