Stand With Crypto superó los cuatro millones de miembros seis días después de que el Senado de Estados Unidos bloqueara el avance de la CLARITY Act. La votación del 15 de septiembre terminó con 49 votos a favor y 50 en contra, lejos de los 60 necesarios para iniciar la tramitación del proyecto. El contraste expone el principal reto político de la organización: convertir una amplia base de apoyo en votos legislativos suficientes y, además, capaces de cruzar las líneas partidistas.
Brian Armstrong, consejero delegado de Coinbase, comunicó el nuevo hito el 21 de septiembre. En una publicación, sostuvo que las elecciones de 2024 habían demostrado la importancia del votante de criptomonedas y advirtió de que los electores recordarían quién les había apoyado.
La votación del Senado no decidía la aprobación definitiva de la ley. Se refería a si comenzaba el debate sobre la H.R. 3633, por lo que el resultado no permite medir por sí solo la eficacia de un grupo de presión. Sí ofrece, sin embargo, una referencia clara: los 49 votos obtenidos quedaron 11 por debajo del umbral requerido, pese a que Stand With Crypto afirmaba contar con cuatro millones de miembros.
Una cifra vinculada a un objetivo de Coinbase
El número anunciado por Armstrong culmina un objetivo que Coinbase había fijado expresamente. En octubre de 2024, la plataforma se comprometió a ayudar a Stand With Crypto a alcanzar los cuatro millones de defensores antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de 2026. Coinbase ya había señalado que contribuyó a crear la organización en 2023, lo que sitúa el crecimiento de su base dentro de una estrategia política más amplia de la compañía.
Las cifras difundidas por Stand With Crypto no forman una única serie perfectamente comparable. Tras la votación del Senado, la organización describió su red en Estados Unidos como integrada por tres millones de defensores. En mayo había comunicado más de 3,7 millones de miembros en todo el mundo, repartidos entre seis mercados. Las diferencias de fecha y alcance geográfico explican que esos datos no sean necesariamente contradictorios, pero tampoco permiten convertir automáticamente los cuatro millones en cuatro millones de votantes estadounidenses.
La política de privacidad de la organización distingue entre miembros, suscriptores, titulares de cuentas, información recibida de socios y actividad de defensa. No detalla cómo se eliminan los registros duplicados, qué ocurre con las cuentas inactivas ni cuántos participantes son votantes estadounidenses verificados. Por tanto, el dato refleja alcance y capacidad de captación, pero no mide por sí solo la intensidad del apoyo, su distribución electoral o la capacidad de influencia de sus integrantes. Coinbase no ha revelado la financiación total de Stand With Crypto.
Más contactos con el Congreso, sin una conversión demostrada
La organización también ha comunicado señales de movilización. Aseguró que sus simpatizantes enviaron más de 925.000 correos electrónicos al Congreso durante 2025, además de participar en 600 actos y 100 reuniones con legisladores. En agosto de 2026 afirmó que la CLARITY Act había generado más de un millón de llamadas y correos.
Esos datos muestran que Stand With Crypto puede activar a su red a gran escala. La organización publica asimismo el número de defensores por distrito de la Cámara de Representantes, una estructura que puede servir para organizar actos y dirigir el contacto con los congresistas. Pero no ha precisado cuántas personas únicas realizaron esas llamadas y envíos, cuántas oficinas respondieron, si algún senador indeciso cambió de posición o qué argumentos tuvieron mayor impacto.
El recuento por distritos tampoco indica cuántos miembros votan, hasta qué punto consideran prioritaria la regulación de las criptomonedas o si pueden influir en una elección estatal al Senado. Esa diferencia es relevante: una red distribuida por distritos puede ser útil para presionar a la Cámara, mientras que el poder electoral sobre los senadores se mide en todo el estado.
El proyecto se enfrentó además a objeciones que iban más allá del tamaño de la red de apoyo. Los demócratas señalaron cuestiones éticas relacionadas con el presidente Donald Trump y los intereses de su familia en el sector de las criptomonedas, así como problemas de supervisión y lagunas regulatorias. La senadora demócrata Elissa Slotkin citó también la lucha contra el blanqueo de capitales, la seguridad nacional y la capacidad de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas.
Desde el Partido Republicano, Susan Collins calificó el texto de objetivo cambiante, con más de 600 páginas, y cuestionó que las recompensas asociadas a las stablecoins pudieran atraer depósitos de bancos comunitarios y cooperativas de crédito. Las asociaciones bancarias defendieron una posición similar y sostuvieron que el mecanismo de protección previsto actuaría demasiado tarde frente a una eventual salida de depósitos impulsada por los rendimientos.
Stand With Crypto ha probado que puede reunir simpatizantes y canalizar acciones políticas. El resultado de la CLARITY Act deja pendiente demostrar si esos cuatro millones constituyen un bloque de votantes verificado y suficientemente decisivo como para cambiar el resultado de futuras votaciones en el Senado.










