Las empresas de criptomonedas han aportado 206 millones de dólares a supercomités de acción política (super PAC) y comités híbridos de cara a las elecciones legislativas de Estados Unidos, según un análisis de Public Citizen publicado el 27 de agosto a partir de los registros de la Comisión Federal Electoral (FEC). La cifra convierte al sector en el mayor donante empresarial identificado en este ciclo electoral, aunque no equivale al dinero que ya se ha gastado en anuncios o campañas.
El dinero se canaliza a través de varias organizaciones
Los 206 millones de dólares contabilizan las donaciones corporativas realizadas hasta el segundo trimestre de 2026. Sin embargo, el entramado político vinculado a las criptomonedas está dividido entre varias entidades y sus cuentas no pueden sumarse sin más.
Fairshake es el comité central de esta estructura. Hasta el 31 de agosto había declarado 137,9 millones de dólares en ingresos y 93,9 millones en desembolsos, con 108,3 millones en efectivo disponible. Además, había transferido 70 millones de dólares a dos organizaciones afiliadas con orientación partidista.
Defend American Jobs, centrada en respaldar a candidatos republicanos, recibió 37 millones de dólares. Protect Progress, que apoya o rechaza candidaturas demócratas, obtuvo 33 millones, incluidos 5 millones transferidos el 7 de agosto. Esta operación muestra que Fairshake ha seguido financiando tanto su vertiente republicana como la demócrata durante la segunda mitad del ciclo.
Coinbase ha aportado 56,1 millones de dólares a la red de Fairshake, incluida una donación de 23 millones en bitcoin fechada en diciembre de 2024. Ripple Labs ha contribuido con 48,5 millones, mientras que Marc Andreessen y Ben Horowitz han realizado aportaciones personales conjuntas por 24 millones. Digital Currency Group añadió 1 millón. Estos datos corresponden a una red más concreta y a un periodo temporal diferente del utilizado por Public Citizen, por lo que ambas cantidades no deben agregarse.
El gasto favorece a los republicanos, aunque también alcanza a candidatos demócratas
Un seguimiento actualizado en septiembre sitúa en unos 70 millones de dólares el gasto electoral independiente de la red Fairshake en 54 carreras. Otros resúmenes de la FEC elevan esa misma partida hasta aproximadamente 71 millones, debido a una fecha de corte distinta.
Dentro del registro seguido, 32,5 millones de dólares se destinaron a apoyar a candidatos republicanos; 21,3 millones, a respaldar a demócratas; y 15,6 millones, a oponerse a candidatos demócratas. No consta gasto contra candidatos republicanos.
Entre los beneficiarios figura el candidato republicano al Senado por Alabama Barry Moore, que ha recibido 12,2 millones de dólares en apoyo, y Andy Barr, también republicano y candidato en Kentucky, con 7,2 millones. En el lado demócrata, Juliana Stratton, candidata al Senado por Illinois, ha afrontado 9,7 millones de dólares en gasto contrario durante las primarias.
El alcance político del sector no se limita a los super PAC. Stand With Crypto ha respaldado a 38 candidatos a la Cámara de Representantes —seis anunciados en marzo y otros 32 el 24 de agosto— y asegura contar con más de tres millones de simpatizantes registrados en su plataforma. Sus apoyos y actividades de movilización electoral se gestionan al margen de las cuentas de gasto independiente de los comités.
Fellowship PAC ha captado 11 millones de dólares, de los que 10 millones proceden de Cantor Fitzgerald, y ha gastado 4,45 millones en 12 carreras. Sentinel Action Fund, respaldado en parte por Solana Policy Institute y Multicoin Capital, ha apoyado al republicano de Ohio Jon Husted, aunque forma parte de una operación conservadora más amplia con fuentes de financiación ajenas al sector cripto.
La recaudación no garantiza que el dinero llegue a las campañas
El caso de Digital Freedom Fund ilustra la diferencia entre captar fondos y desplegarlos electoralmente. El comité, fuertemente respaldado por Winklevoss Capital, declaró 22,4 millones de dólares en ingresos y 22 millones en desembolsos hasta el 30 de junio. No obstante, su resumen ante la FEC registraba cero dólares en gasto independiente y 381.746 dólares en efectivo disponible. Alrededor de 21,3 millones de sus desembolsos fueron a Winklevoss Capital Fund LLC, identificado como su principal donante.
Fairshake anunció el 21 de septiembre un compromiso adicional de 30 millones de dólares para oponerse al demócrata de Ohio Sherrod Brown. Su portavoz confirmó la operación y afirmó que quedaban más de 90 millones disponibles para las elecciones generales. El anuncio llegó seis días después de que el Senado no lograra avanzar la ley CLARITY, en una votación de procedimiento que terminó 49-50, lejos de los 60 votos necesarios. El texto estaba bloqueado por discrepancias sobre sus disposiciones éticas y sobre cuestiones bancarias relacionadas con las stablecoins.
El volumen final de gasto sigue abierto. Una hipótesis contempla que Fairshake y sus entidades afiliadas utilicen buena parte de sus reservas antes del 3 de noviembre, lo que situaría el gasto independiente de la red entre 160 y 200 millones de dólares. Otra posibilidad es que Ohio concentre la mayor parte del desembolso adicional, que Digital Freedom Fund permanezca inactivo y que parte del dinero siga en reserva o se destine a actividades que no se traduzcan en anuncios contra candidatos. En ese escenario, el gasto electoral quedaría entre 95 y 120 millones de dólares. La recaudación ya ha alcanzado cifras de nueve dígitos; cuánto de ese capital se convertirá finalmente en votos aún está por determinar.












