Novo Nordisk está estudiando la posibilidad de entrar en el mercado de los tratamientos contra la caída del cabello, aunque todavía no cuenta con un medicamento concreto ni considera esta línea una de sus prioridades inmediatas. El fabricante de Ozempic y Wegovy analiza nuevas áreas de crecimiento ante el aumento de la competencia en los fármacos contra la obesidad.
La alopecia forma parte de un conjunto de mercados potenciales que la farmacéutica danesa está examinando a más largo plazo. Entre ellos también figuran los tratamientos relacionados con las adicciones y la menopausia. La compañía no ha anunciado, por ahora, un programa específico ni un calendario para desarrollar un fármaco contra la caída del cabello.
La investigación hormonal abre una posible vía
El interés de Novo Nordisk por la alopecia está relacionado con una de las áreas científicas en las que la empresa acumula experiencia: la investigación sobre hormonas. El director científico de la compañía, Martin Lange, considera que ese conocimiento podría servir como punto de partida para explorar el mercado capilar.
“Podríamos aprovechar nuestro conocimiento científico para entrar en ese mercado”, señaló Lange. Sus palabras describen una posibilidad de investigación, no el lanzamiento de un tratamiento ya definido. De hecho, la caída del cabello no figura entre las ocho enfermedades para las que Novo quiere llevar nuevos tratamientos a una siguiente fase de investigación a finales de este año o comienzos del próximo.
Por ese motivo, todavía podría pasar bastante tiempo antes de que la compañía presentase un medicamento para la alopecia. La empresa está evaluando oportunidades, pero no ha situado esta indicación entre sus objetivos de desarrollo más próximos.
Novo busca reducir su dependencia de Ozempic y Wegovy
La exploración de nuevos mercados se produce en un momento delicado para Novo Nordisk. La farmacéutica ha perdido frente a Eli Lilly el liderazgo en el mercado de los medicamentos contra la obesidad, un segmento de rápido crecimiento. Además, las patentes de productos de éxito como Ozempic y Wegovy en Estados Unidos y Europa expiran a comienzos de la próxima década.
Ante ese escenario, Novo intenta diversificar sus fuentes futuras de ingresos. La compañía trabaja en nuevas aplicaciones para sus medicamentos GLP-1 y, al mismo tiempo, estudia áreas completamente distintas, entre ellas la alopecia. El consejero delegado, Mike Doustdar, ha explicado que la empresa busca campos en los que pueda combinar sus capacidades científicas con la experiencia creciente en la venta directa de medicamentos a los consumidores.
La presión de los inversores aumenta
La necesidad de encontrar nuevos motores de crecimiento coincide con una mayor presión de los mercados. Las acciones de Novo Nordisk sufrieron un golpe esta semana después de que la compañía ofreciera pocos detalles concretos sobre su plan de recuperación durante un encuentro con inversores.
Doustdar reconoció que la confianza se ha deteriorado y que recuperarla requerirá tiempo y trabajo. Por eso, la estrategia de la farmacéutica no se limita a la caída del cabello. Novo también busca tratamientos para enfermedades cardíacas y trastornos del hígado y de la sangre, además de estudiar posibles adquisiciones y acelerar el desarrollo de medicamentos propios.
Eli Lilly, su principal competidor en el negocio de la obesidad, sigue una estrategia parecida y también explora nuevos mercados que puedan encajar con su posición en ese segmento. En el caso de Novo, la alopecia es por ahora una opción en evaluación, no una nueva franquicia farmacéutica confirmada.











