Las acciones de Micron Technology (MU) subían alrededor de un 3,7% este martes en Wall Street, hasta los 1.082 dólares, pese a la amenaza de huelga en una de sus principales plantas de Taiwán. El conflicto laboral todavía no ha afectado a la producción y, por ahora, los inversores parecen restar importancia al posible paro.
El sindicato reclama el 15% del beneficio operativo
La disputa se concentra en la fábrica de Taoyuan, en el noroeste de Taiwán. El sindicato local exige un nuevo acuerdo que permita a los trabajadores participar de forma recurrente en los beneficios de la compañía estadounidense de semiconductores.
La propuesta plantea repartir entre la plantilla el 15% del beneficio operativo global de Micron. La organización sindical toma como referencia a Samsung Electronics y SK Hynix, competidores de la empresa que cuentan con sistemas de reparto de beneficios.
Según medios locales, las dos rondas de mediación celebradas hasta ahora no han permitido alcanzar un acuerdo. Por este motivo, el sindicato de Taoyuan prepara una votación sobre una posible huelga. La convocatoria, sin embargo, no implica que el trabajo vaya a detenerse de inmediato: actualmente no hay paro y la producción continúa sin alteraciones.
Los dos sindicatos con los que Micron negocia en Taiwán representan conjuntamente a más del 80% de los aproximadamente 15.000 empleados de la compañía en el país. Micron declaró anteriormente a Reuters que seguirá escuchando las demandas de los trabajadores y mantendrá su compromiso con el proceso de mediación, aunque no se pronunció de forma directa sobre la amenaza de huelga.
Taiwán concentra memoria clave para la inteligencia artificial
La planta de Taoyuan tiene relevancia estratégica para Micron porque Taiwán es uno de sus principales centros de producción. Allí fabrica, entre otros componentes, memoria DRAM y memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM por sus siglas en inglés.
La HBM se utiliza en servidores de alto rendimiento destinados a cargas de trabajo de inteligencia artificial. Una interrupción prolongada en la fábrica podría añadir presión a un mercado en el que la oferta ya es limitada, aunque por el momento no se ha producido ningún impacto operativo.
La presencia de Micron en Taiwán también está aumentando. A comienzos de este año, la compañía anunció que había firmado una carta de intenciones para adquirir otra fábrica de chips taiwanesa. El valor aproximado de la operación es de 1.800 millones de dólares.
La acción mantiene el avance pese al riesgo industrial
El valor abrió en torno a los 1.033 dólares y superó poco después los 1.070 dólares. Hacia las 17:00, hora local, avanzaba cerca de un 3,7%, hasta los 1.082 dólares, después de haber rozado durante la sesión los 1.083 dólares. El cierre anterior se había situado en 1.043,96 dólares.
La subida se produce pese a que una huelga podría poner en riesgo parte de la producción de memoria. El mercado parece estar dando más peso al hecho de que las operaciones siguen con normalidad que a la posibilidad de una futura interrupción.
El conflicto salarial llega después de que Micron anunciara un paquete retributivo especialmente amplio para su plantilla en Taiwán. Los empleados de producción podrán recibir durante el ejercicio fiscal 2026, según su puesto y remuneración, un paquete total equivalente a entre 35 y 68 meses de salario base.
Además, quienes se incorporaron antes del 29 de agosto de 2025 recibirán un pago único de 1 millón de dólares taiwaneses, unos 31.500 dólares al cambio. El sindicato considera insuficientes estas medidas porque reclama un mecanismo permanente y verificable de participación en los resultados, no solo pagos extraordinarios puntuales.












