Solana registró más comisiones de usuarios que Ethereum en la instantánea del 22 de septiembre publicada por DefiLlama, aunque Ethereum mantuvo la ventaja en tokens retirados de la circulación. La diferencia refleja que el gasto en una red puede acabar en manos de validadores o aplicaciones sin generar el mismo efecto para quien simplemente mantiene su activo.
El panel de Solana mostró unos 1,10 millones de dólares en comisiones durante las 24 horas analizadas, frente a los 649.423 dólares de Ethereum. En el mismo periodo, los tokens quemados —la métrica de ingresos reportada para estas dos redes— ascendieron a 117.138 dólares en Solana y a 226.298 dólares en Ethereum.
La ventaja de Solana también apareció en las ventanas más amplias. En siete días acumuló 5,93 millones de dólares en comisiones, frente a los 3,09 millones de Ethereum. En 30 días, la diferencia fue de 23,58 millones frente a 12,04 millones. Sin embargo, Ethereum siguió por delante en quema: 761.849 dólares frente a 698.884 en siete días y 2,80 millones frente a 2,66 millones en 30 días.
Más comisiones no implican más quema
La estructura de cada red ayuda a explicar el resultado. En Solana, la comisión base es de 5.000 lamports por firma: la mitad se quema y la otra mitad se entrega al validador que produce el bloque. Además, el validador recibe íntegramente las comisiones prioritarias, que los usuarios pagan para acelerar sus transacciones. Si aumentan estas últimas, los ingresos de los validadores pueden crecer sin que lo haga en la misma proporción la cantidad destruida.
Ethereum quema las comisiones base de ejecución, mientras que las propinas por prioridad se destinan a los validadores. El cálculo de DefiLlama también incorpora las comisiones de los datos adicionales de las operaciones, conocidos como blobs, tanto en el total de comisiones como en la quema reportada.
Las cifras no son, por tanto, una medición completamente reconciliada de los tokens destruidos. El adaptador de DefiLlama para Solana estima las comisiones base multiplicando el número de transacciones por 5.000 lamports, aunque el protocolo cobra por firma. En Ethereum, el cálculo utiliza como aproximación el precio mínimo efectivo del gas de ejecución de cada bloque y obtiene las comisiones de los blobs por separado a través de Dune.
El destino del dinero también cuenta
La quema reduce la oferta respecto a lo que habría sido de otro modo, pero no ingresa fondos en la cartera de los tenedores ni demuestra por sí sola que la oferta total esté cayendo. Para valorar el efecto económico hay que tener en cuenta también la nueva emisión y la parte de los ingresos que llega realmente a validadores, delegadores o aplicaciones.
En Solana, las recompensas por participación incluyen emisiones distribuidas a validadores y a las cuentas que delegan sus tokens. Las comisiones del validador, el volumen total en staking y su rendimiento influyen en lo que recibe cada delegador. Esas recompensas son distintas de las comisiones pagadas por los usuarios. Además, el proyecto de infraestructura de staking Jito anunció el 2 de julio de 2025 una actualización que permite a los validadores distribuir a sus participantes las comisiones prioritarias. La decisión de cada validador y sus comisiones determinan el reparto.
La actividad de las aplicaciones ofrece otra perspectiva. En las 24 horas del panel, Solana registró 18,2 millones de dólares en comisiones de aplicaciones y 7,7 millones en ingresos, frente a 8,5 millones y 1,9 millones, respectivamente, en Ethereum. DefiLlama mantiene estas métricas separadas de las comisiones de gas de la cadena. Su indicador REV combina las comisiones de la cadena con las propinas asociadas al valor máximo extraíble, pero sumarlo de nuevo a las comisiones supondría contar parte del gasto dos veces.
La valoración y la emisión cambian la comparación
La capitalización mostrada en esas instantáneas era de 335.000 millones de dólares para ETH y de 69.000 millones para SOL. Por eso, una quema mensual parecida representa una proporción mayor sobre la valoración de Solana. Aun así, ese cálculo no equivale a una rentabilidad para los tenedores.
En Ethereum, el efecto final sobre la oferta depende de la relación entre emisión y quema. En Solana, la propuesta SGP-0002 plantea elevar del 15% al 30% la desinflación anual, pero su aplicación depende de la aceptación y activación de SIMD-0550. Sin datos de emisión correspondientes exactamente al mismo periodo para ambas redes, el panel de DefiLlama no permite concluir cuál ofrece una mejor dinámica de oferta ni un mayor retorno para sus tenedores.
Además, DefiLlama no hizo públicos los extremos exactos de las ventanas temporales y su tabla diaria de ingresos de Ethereum mostraba otra cifra: 229.846 dólares. La comparación debe leerse, por tanto, como una fotografía de agregados con límites de sincronización. El dato central se mantiene: Solana generó más comisiones en los periodos mostrados, mientras Ethereum conservó una ligera ventaja en la quema acumulada.










