Solana ha comenzado a probar Alpenglow, una actualización con la que pretende reducir de unos 12,8 segundos a 150 milisegundos el tiempo necesario para que una transacción alcance la definitividad. La mejora, todavía en fase de pruebas, se está desplegando en la testnet pública de la red antes de valorar su llegada a la red principal.
El objetivo equivale a pasar de una espera de casi trece segundos a apenas 0,15 segundos. No se trata solo de acelerar la inclusión de una operación, sino de acortar el plazo hasta que exista suficiente certeza de que la transacción no puede revertirse.
Una confirmación definitiva en una fracción de segundo
La diferencia puede ser especialmente relevante para aplicaciones que necesitan una confirmación firme antes de continuar con una operación. Entre ellas figuran las plataformas de criptomonedas, que suelen esperar a que un depósito sea definitivo antes de abonarlo, y los sistemas que permiten enviar fondos entre distintas cadenas de bloques.
Con Alpenglow, esa garantía podría llegar prácticamente en tiempo real. Para los usuarios, sin embargo, el cambio debería resultar poco visible: seguirían utilizando sus mismas carteras y enviando transacciones de la forma habitual. La modificación se produciría principalmente en el funcionamiento interno de la red y en la coordinación entre sus validadores.
Votor sustituirá al sistema TowerBFT
La actualización plantea cambiar el mecanismo empleado por Solana para alcanzar el consenso sobre los bloques. Actualmente, la red utiliza TowerBFT, un sistema en el que los validadores votan sobre los nuevos bloques directamente en la cadena de bloques.
Ese proceso requiere varias rondas de votación antes de alcanzar un nivel suficiente de certeza sobre la definitividad de un bloque. Alpenglow sustituirá TowerBFT por Votor, un sistema en el que los validadores intercambian sus votos directamente entre sí, sin registrarlos de forma constante en la cadena.
Según el diseño de la actualización, este cambio permitiría alcanzar el consenso después de una o dos rondas de votación. Esa reducción en el número de pasos es la que debería explicar el salto desde los 12,8 segundos actuales hasta los 150 milisegundos previstos.
La prueba pública precede a cualquier activación en la red principal
Alpenglow llevaba más de cuatro meses probándose en un entorno reducido. El despliegue en una testnet pública supone ahora una prueba de mayor alcance, con más ordenadores y aplicaciones conectados a la red. El propósito es comprobar si el sistema mantiene su funcionamiento en unas condiciones más cercanas a las de la red principal.
Al tratarse de una red de pruebas, los tokens utilizados no tienen valor real. Esto permite detectar posibles problemas técnicos sin exponer los fondos de los usuarios. El resultado de esta fase será determinante antes de plantear una migración definitiva.
El calendario contempla el 28 de septiembre como fecha provisional para activar varias funciones nuevas. Esa referencia no implica que Alpenglow vaya a ponerse en marcha ese día. La actualización todavía debe superar las pruebas y demostrar que ofrece la estabilidad necesaria para operar en la red principal de Solana.










