Meta quiere convertir la inteligencia artificial en un acompañante de bolsillo. Mark Zuckerberg presentó durante Meta Connect el Muse Charm, un pequeño dispositivo con pantalla y conexión 5G que permite interactuar con Muse, el asistente personal de IA de la compañía, sin tener que recurrir constantemente al teléfono.
Por su formato y por el personaje digital que muestra en pantalla, el aparato recuerda al Tamagotchi que se popularizó en los años noventa. La comparación no es casual: el usuario puede personalizar la apariencia de Muse y comunicarse con él mediante voz. El dispositivo también incorpora un sensor de huellas dactilares para la interacción.
Un asistente que pretende actuar por el usuario
El Muse Charm tiene aproximadamente el tamaño de un reloj de bolsillo y una pantalla de unos cinco centímetros. Su conexión 5G integrada permite acceder a Muse incluso cuando no hay una red wifi disponible. No obstante, el aparato no sirve para realizar llamadas.
La principal apuesta de Meta no está tanto en el hardware como en las funciones del asistente. Con autorización del usuario, Muse podrá conectarse a distintas cuentas y servicios personales para ejecutar tareas. Entre los ejemplos planteados por la compañía figuran reservar billetes y hoteles, responder correos electrónicos y consultar la agenda.
El asistente también podrá buscar productos en Facebook Marketplace y, según la propuesta de Meta, negociar con los vendedores. Para hacer posible estas operaciones, la empresa está desarrollando integraciones con distintos servicios. Gmail y Google Drive podrán vincularse a Muse, mientras que Shopify, OpenTable, Ticketmaster y PayPal aparecen entre los socios o plataformas con las que Meta trabaja.
La herramienta no quedará limitada al Charm. Muse también estará disponible en las gafas inteligentes de Meta y, de acuerdo con la información presentada por la compañía, podrá utilizarse desde un móvil, un navegador o WhatsApp. Meta planea además llevar el asistente a sus aplicaciones de escritorio para macOS.
La IA sustituye al metaverso como prioridad
El dispositivo forma parte de un giro más amplio en la estrategia de Meta. Tras años de apostar con fuerza por el metaverso, Zuckerberg sitúa ahora en el centro de los planes de la compañía la denominada “superinteligencia personal”: una inteligencia artificial potente y adaptada a cada usuario.
“Está bastante claro que la superinteligencia personal no solo llegará antes, sino que será mucho más grande e importante”, afirmó el consejero delegado durante Meta Connect. En ese contexto, el Muse Charm funciona como una prueba de cómo podría integrarse la IA en objetos específicos, aunque muchas de sus funciones ya estén disponibles a través de otros dispositivos.
La propia Meta parece asumir que el producto todavía está en una fase temprana. Andrew Bosworth, director de tecnología de la compañía, lo describió en declaraciones a Bloomberg como un producto “exploratorio”. Meta tampoco ha comunicado aún cuánto costará. Zuckerberg sí indicó que el Muse Charm debería llegar al mercado en diciembre.
El reto de convencer frente al teléfono
El lanzamiento se produce en un segmento que ya ha dejado algunos fracasos. Humane AI Pin salió al mercado por 700 dólares con la intención de convertirse en una alternativa al smartphone, pero recibió críticas por problemas de autonomía y sobrecalentamiento. La empresa responsable terminó cesando sus actividades.
El Rabbit R1, por su parte, se presentó como un dispositivo capaz de ejecutar tareas complejas mediante inteligencia artificial. Vendió alrededor de 100.000 unidades, aunque analistas cuestionaron su fiabilidad y el alcance real de sus funciones.
Meta considera que el diseño personalizable del Muse Charm y la combinación de inteligencia artificial y estética retro pueden atraer especialmente a usuarios jóvenes. La analista de mercado Linda Sui sostiene que esa mezcla podría funcionar si el producto resulta asequible y sencillo de utilizar. Al mismo tiempo, advierte de que su adopción será difícil si no ofrece capacidades claramente diferenciadas de las que ya proporcionan un móvil, un reloj inteligente, unos auriculares o unas gafas conectadas.










