Kalshi tendrá que afrontar el bloqueo o la segmentación de sus contratos deportivos para los usuarios de Ohio y Tennessee después de que el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito fallara el 25 de septiembre contra la plataforma. El tribunal concluyó que ambos estados pueden aplicar sus leyes sobre apuestas deportivas y rechazó que la regulación federal impida el cumplimiento de esas normas.
La decisión mantiene la presión sobre el modelo nacional de Kalshi, que ofrece contratos vinculados a resultados deportivos bajo la supervisión de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC). El tribunal consideró que el acceso puede limitarse por ubicación sin que ello contradiga necesariamente las obligaciones de una bolsa regulada a escala federal.
Dos argumentos rechazados por el tribunal
Kalshi sostenía que sus contratos deportivos eran permutas financieras —swaps— y que, por tanto, quedaban dentro del ámbito de competencia exclusiva de la CFTC. El panel unánime consideró que la compañía no había demostrado que sus productos cumplieran la definición legal necesaria para sostener esa posición.
La sentencia añadió una segunda conclusión independiente: incluso si los contratos fueran considerados permutas, la legislación federal sobre materias primas no desplazaría las leyes de juego de Ohio y Tennessee. Esa parte del fallo permite a los estados mantener su capacidad de actuación aunque en el futuro Kalshi lograra imponerse en la discusión sobre la naturaleza jurídica de sus contratos.
El tribunal también rechazó que las obligaciones de Kalshi como mercado regulado —entre ellas, ofrecer un acceso imparcial y casar órdenes dentro de un mercado nacional— hagan imposible el cumplimiento de las normas estatales. Según los jueces, esas exigencias federales se aplican a los mercados que la propia plataforma decide poner a disposición, lo que deja margen para ofrecer determinados contratos en unos estados y retirarlos en otros.
Kalshi alegó que esa segmentación geográfica sería técnicamente compleja, lenta y costosa. La respuesta del tribunal fue clara: que una medida sea cara no significa que sea imposible. La sentencia citó además la existencia de empresas que ya utilizan sistemas de geolocalización para cumplir al mismo tiempo con las reglas federales de los mercados y con las leyes estatales de juego.
Ohio y Tennessee recuperan margen para actuar
El Sexto Circuito confirmó la resolución desfavorable a Kalshi en Ohio y anuló la medida cautelar que impedía a Tennessee aplicar sus normas contra la plataforma. Los dos procedimientos regresan ahora a los tribunales inferiores. Al tratarse de decisiones adoptadas en la fase de medidas cautelares, el litigio no queda resuelto de forma definitiva, pero el criterio del tribunal es vinculante para los juzgados federales de Ohio, Tennessee, Michigan y Kentucky.
Michigan ya había impuesto el 1 de septiembre una orden estatal que obliga a mantener inaccesibles determinados contratos deportivos para los usuarios situados dentro de sus fronteras, mediante un proveedor externo de geolocalización. El incumplimiento puede acarrear multas de hasta 500.000 dólares diarios. La aplicación de Kalshi sigue operativa en el estado, aunque sus mercados deportivos desaparecen para quienes se encuentran allí.
Ohio y Tennessee permiten las apuestas deportivas convencionales y las someten a una edad mínima de 21 años, límites geográficos, licencias, impuestos y medidas de protección al consumidor. Su posición es que los contratos deportivos de Kalshi deben someterse a un marco equivalente al que se aplica a las casas de apuestas autorizadas.
Un riesgo relevante para la demanda de Kalshi
La posible expansión de las restricciones estatales afecta especialmente a la base de usuarios de la plataforma. Según una estimación de Eilers & Krejcik Gaming, el 69% de la demanda minorista de contratos deportivos de Kalshi procede de estados que no cuentan con apuestas deportivas legales en línea. California y Texas representan por sí solos el 44% de esa demanda estimada.
La firma calcula esas cifras a partir de indicadores indirectos, ya que Kalshi no publica sus datos de negociación desglosados por estado. También estima que los mercados de predicción solo sustituyeron entre el 2% y el 4% del volumen de apuestas en los estados con un mercado legal y competitivo, lo que apunta a que buena parte del crecimiento procede de usuarios que no tenían acceso a operadores autorizados.
El caso forma parte de un conflicto judicial más amplio. El Tercer Circuito falló a favor de Kalshi en Nueva Jersey, mientras que el Noveno Circuito se pronunció en contra de la plataforma en Nevada. Con la decisión sobre Ohio y Tennessee, son ya dos los circuitos que rechazan la tesis de que la regulación federal desplaza automáticamente las leyes estatales, frente a uno que la ha respaldado. Una apelación relacionada con Maryland sigue pendiente y Nueva Jersey ha pedido al Tribunal Supremo que resuelva la división.











