Morgan Stanley ha cambiado de forma significativa su previsión sobre el dólar estadounidense. El banco de inversión, que hasta ahora esperaba una nueva depreciación de la divisa durante la segunda mitad del año, considera ahora que los sólidos datos económicos de Estados Unidos, el encarecimiento de la energía y una Reserva Federal más restrictiva pueden impulsar al dólar en los próximos meses.
“Nos equivocamos”, reconocen los estrategas de divisas de la entidad, encabezados por David S. Adams, en un nuevo análisis. Su escenario anterior contemplaba que el dólar tocara suelo hacia finales de año y comenzara a recuperarse en 2027. Esa tesis se apoyaba, entre otros elementos, en una reducción de los diferenciales de tipos de interés entre Estados Unidos y otras grandes economías.
El cambio en la política monetaria altera el escenario
Morgan Stanley esperaba que la Reserva Federal mantuviera los tipos de interés sin cambios mientras otros bancos centrales ajustaban sus políticas monetarias. Sin embargo, el banco sostiene ahora que ese supuesto ha perdido vigencia.
Según su análisis, la Reserva Federal ha subido los tipos y el mercado descuenta nuevas alzas. Esta perspectiva, combinada con la fortaleza de los indicadores económicos estadounidenses, aumenta el atractivo relativo de las inversiones denominadas en dólares. El incremento de los precios de la energía es otro de los factores que la entidad incorpora a su nueva lectura del mercado.
La revisión afecta a varias de las principales referencias cambiarias. Morgan Stanley ha elevado su objetivo para el US Dollar Index (DXY), que mide la evolución del dólar frente a una cesta de grandes divisas, desde los 96 puntos previstos anteriormente para finales de año hasta los 102 puntos. El índice se sitúa actualmente en torno a los 101 puntos, según el material citado por la entidad.
Menos recorrido para el euro y más fortaleza frente al yen
La previsión para el euro también cambia de manera notable. El banco esperaba anteriormente que la moneda única alcanzara los 1,20 dólares, pero ahora sitúa su estimación en 1,12 dólares. Para la libra esterlina, el pronóstico pasa de 1,38 a 1,30 dólares.
Frente al yen japonés, Morgan Stanley anticipa igualmente un dólar más fuerte. Su previsión para el cruce USD/JPY aumenta de 157 a 159. Además, sus analistas identifican una posible operación en la que el dólar podría avanzar frente al yen hasta 163.
La entidad no distribuye de la misma forma su previsión entre todas las monedas. Considera que el dólar puede ganar terreno especialmente frente a divisas con tipos de interés relativamente bajos, como el yen, el euro y el franco suizo. En cambio, las monedas vinculadas a las materias primas, entre ellas el dólar australiano y la corona noruega, podrían conservar una posición relativamente sólida. La libra figura también entre las divisas que Morgan Stanley considera más débiles.
La previsión se extiende hasta 2027, aunque con riesgos
El banco no limita su nuevo escenario al cierre del año. Para mediados de 2027 prevé un DXY en 104 puntos y un euro alrededor de 1,10 dólares. En esta proyección pesan también las dudas sobre la situación presupuestaria y la evolución política en Europa.
Aun así, Morgan Stanley no describe el escenario como un movimiento extremo del mercado de divisas. La entidad calcula que la probabilidad descontada por el mercado de que el euro se sitúe cerca de 1,10 dólares a mediados de 2027 es de aproximadamente el 35%.
La propia firma advierte de que cambios inesperados en la economía o en la política monetaria podrían obligarla a revisar de nuevo sus estimaciones. Por tanto, su rectificación apunta a un dólar más firme, pero no equivale a una previsión de una gran dislocación en el mercado cambiario.











