Ripple está intentando disputar a SWIFT el mercado de los pagos transfronterizos, según Dan Morehead, fundador y consejero delegado de Pantera Capital. “Ripple is going after Swift”, afirmó el inversor durante una intervención en CNBC, en la que situó esa estrategia entre los grandes casos de uso que están definiendo el desarrollo de la tecnología blockchain.
La comparación devuelve al primer plano una narrativa asociada a Ripple y XRP desde hace años, aunque todavía no existe una medición pública que permita afirmar que la compañía haya alcanzado una escala comparable a la de SWIFT. El comentario de Morehead describe la ambición competitiva de Ripple, pero no acredita una sustitución inminente de la infraestructura utilizada por los bancos para coordinar pagos internacionales.
Dos infraestructuras con funciones distintas
SWIFT, acrónimo de la Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales, opera como el principal sistema de mensajería que conecta a entidades financieras de distintos países. Su función consiste en transmitir y coordinar instrucciones de pago entre bancos, no en actuar como una cadena de bloques para liquidar directamente cada operación.
Ripple, en cambio, lleva años desarrollando infraestructura para ofrecer liquidaciones transfronterizas más rápidas y con menores costes frente a la banca corresponsal. Su producto Ripple Payments está dirigido a bancos, empresas fintech y proveedores de servicios de pago, mientras que XRP Ledger proporciona una red sobre la que pueden articularse distintas vías de liquidación.
La intervención de Morehead se produjo en un segmento de Squawk Box que también trató la capacidad de Solana para procesar transacciones y la consideración de Bitcoin como una forma de oro digital. En ese contexto, la referencia a SWIFT fue presentada como uno de los grandes frentes de aplicación empresarial de la cadena de bloques, no como el anuncio de una toma de control inmediata de la red bancaria.
Ripple no vincula todo su volumen a XRP
La principal matización de la comparación está en el papel que desempeña XRP dentro del negocio de pagos de Ripple. La plataforma de la compañía admite liquidaciones en monedas fiduciarias, RLUSD, USDC, USDT o XRP, en función de las necesidades del cliente. Ripple también sostiene que su capa de liquidación está desacoplada del token de un emisor concreto.
En su información comercial, la empresa afirma que ofrece acceso a pagos en más de 60 mercados y que ha procesado un volumen acumulado superior a 100.000 millones de dólares. Se trata de cifras comunicadas por Ripple. No especifican qué parte de ese importe se liquidó mediante XRP, qué parte utilizó monedas estables o cuánto correspondió a circuitos basados directamente en dinero fiduciario.
XRP puede utilizarse como moneda puente y ayudar a reducir las necesidades de prefinanciación en determinadas operaciones. Sin embargo, el modelo descrito por Ripple es híbrido: combina activos digitales, monedas estables y conversiones a fiat. Por ello, el crecimiento de la infraestructura empresarial de la compañía no demuestra por sí solo un aumento equivalente de la demanda del token.
La incógnita sobre el impacto en XRP
La separación entre el avance corporativo de Ripple y el uso específico de XRP ha sido una cuestión recurrente en el sector. Los inversores han interpretado en distintas ocasiones la expansión de la red de socios o las nuevas integraciones como posibles catalizadores para el activo, aunque la evolución de ambos elementos puede producirse de forma independiente.
La disputa con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos también ha condicionado esa lectura desde que el regulador presentó su demanda contra Ripple en diciembre de 2020. En 2023, un juez federal determinó que XRP no era un valor cuando se vendía a inversores minoristas en mercados públicos, aunque el marco regulatorio más amplio relativo a las ventas institucionales siguió sin quedar completamente resuelto.
La valoración de Morehead respalda la posición de Ripple como competidor potencial en los pagos internacionales. Pero, mientras la empresa no publique qué proporción de sus operaciones se liquida realmente con XRP, la referencia a SWIFT seguirá siendo una descripción de su objetivo estratégico, no un resultado cuantificado.











