Bitcoin cayó por debajo de los 83.000 dólares durante la sesión asiática del lunes y prolongó el retroceso iniciado la semana pasada. La criptomoneda cotizaba en torno a 82.953 dólares en el momento de la publicación, con un descenso del 1,79% en las últimas 24 horas.
El movimiento llevó al bitcoin por debajo del rango de entre 83.000 y 85.000 dólares que había descrito el mercado al cierre de la semana anterior. La ruptura añade un nuevo mínimo intradía a la corrección desde la zona de 87.000 dólares, nivel en torno al que se situaba el activo antes de iniciar el repliegue.
El precio pierde el límite inferior del rango
El análisis de mercado publicado el viernes situaba la disputa del bitcoin precisamente entre los 83.000 y los 85.000 dólares, después de la retirada desde los máximos cercanos a 87.000 dólares. Un precio de 83.400 dólares todavía habría mantenido a la criptomoneda dentro de esa banda. Sin embargo, la negociación del lunes en Asia la llevó por debajo de su extremo inferior.
La evolución de las próximas sesiones será relevante para valorar el alcance de la ruptura. Si el precio recupera el rango señalado el viernes, el descenso por debajo de 83.000 dólares podría quedar en una caída puntual. En cambio, una permanencia más prolongada por debajo de ese nivel haría más difícil considerar el movimiento como una simple incursión temporal en terreno inferior.
El petróleo y los rendimientos de la deuda presionan a los activos de riesgo
El retroceso del bitcoin coincidió con un inicio de semana complicado para otros mercados sensibles al riesgo. En las primeras operaciones asiáticas, los futuros del crudo Brent subían un 1,6%, hasta 106 dólares por barril, según datos citados por Reuters. Al mismo tiempo, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años avanzaba hasta aproximadamente el 5,51% y las bolsas asiáticas comenzaban la jornada con cautela.
Reuters vinculó el repunte del petróleo a las dudas sobre una tregua entre Estados Unidos e Irán, una incertidumbre que reavivó la preocupación por la inflación. Unos rendimientos más elevados en la deuda pública aumentan la rentabilidad disponible en activos considerados de menor riesgo y añaden presión al conjunto de los mercados más expuestos a las variaciones del apetito inversor.
Estos movimientos se produjeron al mismo tiempo que la caída del bitcoin, aunque la información disponible no establece por sí sola una relación causal entre ambos factores. Sí dibuja, en cambio, un entorno menos favorable para los activos digitales durante el arranque de la semana.
Los fondos cotizados mantuvieron entradas el viernes
Los flujos de los fondos cotizados de bitcoin al contado en Estados Unidos ofrecen una visión más acotada de la demanda. La tabla en directo de Farside Investors registraba entradas netas de 134,5 millones de dólares el viernes 25 de septiembre, frente a los 190,7 millones del jueves, según los datos consultados el lunes.
Ambas jornadas terminaron con saldo positivo, aunque el volumen de entradas disminuyó de un día para otro. Los datos del viernes corresponden a la última sesión bursátil estadounidense antes del fin de semana, mientras que la cotización por debajo de 83.000 dólares se produjo posteriormente, durante la sesión asiática.
Por tanto, las cifras disponibles indican que la demanda a través de estos fondos no se convirtió en salidas netas el viernes, pero todavía no permiten conocer el flujo correspondiente al lunes. Ese dato será necesario para determinar si el retroceso del precio coincide con un cambio en la demanda institucional o si responde principalmente a la presión general que afectó a los mercados al comienzo de la semana.












