Las acciones de SpaceX (SPCX) se dieron la vuelta a la baja pese a que Starship alcanzó por primera vez una órbita terrestre. El valor llegó a superar los 150 dólares durante la sesión, pero después retrocedió hasta situarse en torno a 146,30 dólares, con una caída aproximada del 1,5%.
Starship completa por primera vez una misión orbital
El movimiento bursátil coincidió con un hito relevante para la compañía espacial de Elon Musk. SpaceX lanzó el lunes desde Starbase, en Texas, el decimocuarto vuelo de prueba de Starship. A diferencia de las trece misiones anteriores, el objetivo era colocar la nave en órbita alrededor de la Tierra, no únicamente enviarla al espacio.
Starship alcanzó la órbita terrestre hacia las 08:15, hora local. El momento fue recibido con vítores por los empleados de SpaceX que seguían el lanzamiento. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) había autorizado dos días antes tanto el despegue como el regreso de la nave.
El propulsor Super Heavy también tuvo un papel destacado. Tras separarse, realizó un amerizaje suave frente a la costa de Starbase, mientras Starship continuaba su trayectoria. La misión permitió así poner a prueba una secuencia operativa que SpaceX había dejado fuera de sus primeros vuelos.
Durante el vuelo, la compañía inició además el despliegue de 26 satélites Starlink V3. La liberación comenzó unos diez minutos después de que Starship alcanzara la órbita.
El interés comercial pasa por Starlink
La prueba tiene una dimensión comercial directa para SpaceX. Starship está llamada a transportar un número mayor de satélites y a reducir el coste de cada lanzamiento, una capacidad especialmente relevante para la expansión de Starlink.
SpaceX cuenta ya con unos 11.000 satélites activos en órbita terrestre, frente a los alrededor de 650 de Eutelsat OneWeb, según la información citada en la fuente. Los modelos Starlink V3 son más grandes y potentes que las generaciones anteriores. Sus paneles solares pueden generar aproximadamente el doble de energía y están diseñados para ofrecer mayores velocidades de transmisión a los usuarios del servicio.
Starlink se convirtió en el segundo trimestre en la mayor división de SpaceX y en la única rentable. Elon Musk afirmó en agosto que espera que el servicio llegue a gestionar una parte importante del tráfico mundial de internet en los países donde pueda operar.
La estrategia de la compañía no se limita a la conectividad. Gwynne Shotwell, directora de operaciones de SpaceX, señaló a comienzos de mes que la empresa también quiere lanzar a partir de 2027 satélites con capacidad de computación para inteligencia artificial. El objetivo declarado es construir una infraestructura informática de gran escala en el espacio.
La cotización sigue por encima del precio de salida
Tras el retroceso de la sesión, las acciones continúan por encima de los 135 dólares del precio de salida a bolsa. SpaceX debutó en el mercado en junio, en la mayor oferta pública inicial de la historia, con una valoración cercana a los 2 billones de dólares.
La trayectoria bursátil desde entonces ha sido irregular. El valor abrió su primera jornada a 150 dólares y alcanzó pocos días después un máximo intradía de 225,64 dólares. Más tarde cayó hasta los 108,27 dólares, antes de recuperar buena parte del terreno perdido.
Los inversores también siguen la evolución de las inversiones de SpaceX en inteligencia artificial. En el segundo trimestre, los ingresos alcanzaron los 7.814 millones de dólares, un 92% más que un año antes, mientras que el gasto total de capital subió a 18.400 millones. De esa cantidad, 15.830 millones estuvieron vinculados a la inteligencia artificial.
Starship deberá respaldar en los próximos años la expansión de Starlink y otros proyectos de la compañía. SpaceX prepara además una prueba relevante para la NASA el próximo año. A más largo plazo, la nave está concebida para transportar de nuevo astronautas estadounidenses a la superficie de la Luna.










