Strive compró 1.107 bitcoins por aproximadamente 94,5 millones de dólares durante la semana del 21 al 25 de septiembre y elevó sus reservas hasta 27.462 BTC. La compañía pagó una media de 85.396 dólares por unidad, según el formulario presentado ante la Securities and Exchange Commission (SEC).
La nueva adquisición consolida a Strive entre las mayores tesorerías corporativas de Bitcoin, aunque también refleja una ligera reducción del ritmo de compras frente a la semana anterior, cuando incorporó 1.355 BTC. La empresa mantiene, no obstante, operaciones semanales por encima de los 1.000 bitcoins mientras busca escalar posiciones en la clasificación de compañías públicas con exposición al activo.
Una compra financiada principalmente con SATA
La operación se apoyó en una nueva captación de capital mediante la venta de acciones preferentes perpetuas SATA y el ejercicio de warrants pendientes. SATA representó aproximadamente el 85% de los fondos obtenidos durante la semana, frente al 57,7% registrado en el periodo anterior.
Los warrants aportaron unos ingresos brutos de 12,4 millones de dólares. La cifra quedó por debajo de los 21,2 millones conseguidos por esta vía la semana previa, pero permitió complementar la financiación obtenida a través de las acciones preferentes.
La estructura revela el mecanismo con el que Strive está sosteniendo su política de tesorería: captar recursos mediante instrumentos corporativos y destinarlos posteriormente a la adquisición de Bitcoin. La continuidad de este modelo dependerá, en buena medida, de la capacidad de la compañía para mantener el acceso al capital.
La distancia con Twenty One todavía es amplia
Con 27.462 BTC, Strive ocupa el quinto puesto entre las empresas públicas mencionadas en el informe, por detrás de Strategy, Twenty One, Metaplanet y MARA. Su consejero delegado, Matt Cole, ha señalado que la compañía podría aspirar a alcanzar la segunda posición antes de que termine 2026.
El objetivo exige, sin embargo, una acumulación considerable. Twenty One mantiene actualmente 43.514 BTC, lo que sitúa la diferencia con Strive en 16.052 bitcoins, aproximadamente 16.053 según el cálculo utilizado por la compañía. Esa brecha no es estática: si Twenty One continúa comprando, Strive tendría que aumentar aún más sus adquisiciones para adelantarla.
El cálculo de referencia estima que, con 13 semanas completas por delante en el periodo analizado, Strive necesitaría adquirir unos 1.235 BTC semanales para alcanzar las tenencias actuales de Twenty One. La última compra, de 1.107 BTC, se quedó por debajo de ese ritmo orientativo. Una sola semana no determina la trayectoria futura, pero sí permite dimensionar el esfuerzo necesario para alcanzar el segundo puesto bajo el supuesto de que su rival no incremente sus reservas.
Bitcoin cotizaba por debajo del precio medio de compra
La adquisición se produjo mientras Bitcoin mostraba presión en el mercado. El activo llegó a negociarse alrededor de los 83.000 dólares, por debajo del precio medio de 85.396 dólares pagado por Strive en la operación.
La diferencia puntual no implica por sí sola un cambio en la estrategia de la empresa, centrada en aumentar el número de bitcoins de su balance. Sí pone de relieve, en cambio, la exposición que asumen las compañías que acumulan BTC de forma recurrente: el precio puede variar después de cada compra y afectar al valor de mercado de las reservas.
La evolución de Strive dependerá por tanto de dos factores: su capacidad para seguir captando capital y el ritmo de compras que logre mantener. La compañía ya ha superado los 27.400 BTC, pero la distancia con las mayores tesorerías corporativas sigue siendo significativa.












