Bitcoin se encamina a cerrar su mejor tercer trimestre desde 2017, con una subida superior al 40% desde comienzos de julio. El avance contrasta con el comportamiento históricamente más discreto de la criptomoneda entre julio y septiembre, aunque el tramo final del periodo todavía puede introducir volatilidad por la publicación de nuevos datos económicos en Estados Unidos y por la evolución de varias referencias técnicas.
Bitcoin terminó la semana pasada en 84.450 dólares, su cierre semanal más alto desde finales de enero. Después volvió a perder terreno y llegó a caer hasta aproximadamente 82.550 dólares, en parte por la incertidumbre renovada en torno a la guerra entre Estados Unidos e Irán. Desde ese mínimo, la cotización se recuperó y se situó de nuevo alrededor de los 84.000 dólares.
Con esos niveles, BTC mantiene una ganancia de más del 40% desde el inicio de julio. Si conserva ese rendimiento al cierre del trimestre, registrará su mejor tercer trimestre desde 2017. El dato resulta especialmente significativo porque este periodo no suele ser uno de los más fuertes para el mercado. Desde 2013, la rentabilidad media de bitcoin en el tercer trimestre se sitúa cerca del 8,6%, según los datos de CoinGlass.
El cierre trimestral pone a prueba varias referencias
El próximo cierre marcará a la vez el final de septiembre y del tercer trimestre. Por eso, el nivel definitivo de bitcoin se vigilará frente a varias cotas que el mercado considera relevantes.
Bitcoin comenzó 2026 alrededor de los 88.700 dólares. Un cierre por encima de esa cifra permitiría a la criptomoneda volver a situarse por encima del nivel con el que inició el año. También destaca la zona de los 86.000 dólares, donde se ubicaría el precio medio de compra de los inversores en los ETF estadounidenses de bitcoin.
Por debajo, la referencia principal aparece en torno a los 80.500 dólares. Ese sería, según el análisis citado, el precio medio de adquisición de las empresas que mantienen bitcoin en sus balances. Una caída por debajo de ese nivel dejaría a estas compañías, de media, en pérdidas.
Inflación, empleo y tipos de interés
La agenda macroeconómica estadounidense puede condicionar la evolución del activo durante los próximos días. Está prevista la publicación de nuevos datos de inflación PCE, un indicador seguido de cerca por su influencia en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.
El mercado asigna actualmente una probabilidad cercana al 70% a una subida de tipos de 0,25 puntos porcentuales por parte del banco central estadounidense en octubre. Una semana antes, esa probabilidad rondaba el 58%, según la herramienta FedWatch de CME Group.
El viernes también se conocerán nuevos datos del mercado laboral de Estados Unidos. Unas cifras más sólidas podrían elevar las expectativas de nuevas subidas de tipos y ejercer presión sobre los activos de riesgo, entre ellos bitcoin. La reacción dependerá, por tanto, tanto del dato de inflación como de la lectura que haga el mercado sobre la trayectoria futura de la política monetaria.
Los 82.500 dólares, el soporte que vigila Rekt Capital
Desde el análisis técnico, Rekt Capital sitúa el foco en la zona de los 82.500 dólares. El analista compara la configuración actual con la recuperación de bitcoin tras el mercado bajista de 2022, cuando la criptomoneda rompió al alza un patrón de hombro-cabeza-hombro invertido y atravesó después una etapa prolongada de escasos movimientos antes de iniciar una subida más intensa.
Según su interpretación, los 82.500 dólares cumplen ahora una función similar y bitcoin debería mantenerlos como soporte para confirmar el patrón. Si no consigue convertir esa zona en una base sólida, Rekt Capital contempla una corrección más amplia, con un posible retroceso hacia un área situada entre 60.000 y 80.000 dólares.










