La esperada oleada de salidas a bolsa en Wall Street pierde fuerza antes de arrancar. Varias empresas han aplazado sus planes ante la inestabilidad de los mercados, el repunte de los tipos de interés y una actitud más exigente por parte de los inversores. Oura, SB Energy, Holtec y, previsiblemente, NScale han revisado sus calendarios, mientras el debut de Anthropic concentra ahora buena parte de la atención.
Oura frena una operación valorada en 15.600 millones de dólares
El último revés lo protagoniza Oura, fabricante de anillos inteligentes utilizados para monitorizar el sueño y distintos indicadores de salud. La compañía anunció el martes que aplaza su salida a bolsa debido a la incertidumbre en el mercado de nuevas cotizaciones.
Según The Wall Street Journal, Oura aspiraba a captar hasta 2.200 millones de dólares mediante la operación, que contemplaba una valoración cercana a los 15.600 millones. Ese precio se convirtió precisamente en uno de los principales obstáculos. Fuentes conocedoras del proceso señalaron que varios inversores consideraban elevada la valoración prevista y dudaban de la capacidad de crecimiento futuro de la empresa.
El entorno de consumo tampoco ayuda. La subida de los precios y de los tipos de interés puede reducir la disposición de los consumidores a adquirir productos electrónicos relativamente caros, una circunstancia que añade presión a las expectativas de Oura.
La compañía no es la única que ha dado un paso atrás. SB Energy, firma de centros de datos respaldada por la japonesa SoftBank, también ha retrasado su debut después de que los inversores reaccionaran con cautela ante la valoración prevista. En el caso de NScale, empresa de computación en la nube respaldada por Nvidia, el calendario inicialmente previsto podría cambiar. En Wall Street se esperaba que empezara a buscar inversores quizá la próxima semana.
Holtec, dedicada a los reactores nucleares, fue más allá y retiró este mes su solicitud de salida a bolsa. La empresa atribuyó la decisión a unas condiciones de mercado desfavorables.
Los inversores ya no aceptan cualquier valoración
El cambio de ánimo contrasta con lo ocurrido pocos meses atrás. En junio, SpaceX captó 86.000 millones de dólares en su debut bursátil. Además, a finales de ese mismo mes, las empresas estadounidenses que habían salido a bolsa durante el año cotizaban de media un 24% por encima de su precio de colocación, según datos de Dealogic.
Ese avance se ha desvanecido casi por completo. El martes por la mañana, la rentabilidad media de las compañías estadounidenses debutantes en 2026 era inferior al 1% respecto a su precio de salida. Con ese comportamiento, los gestores de fondos se muestran menos dispuestos a respaldar valoraciones elevadas en nuevas operaciones.
La tensión geopolítica también pesa. La volatilidad de los precios del petróleo y el aumento de las rentabilidades de los bonos han reforzado la cautela en las apuestas de mayor riesgo. Inspire Brands, matriz de cadenas como Dunkin’, ya consideraba inicialmente una salida a bolsa para finales de 2026 o principios de 2027. Ahora, un debut este año parece improbable, salvo que las acciones de compañías comparables del sector de la restauración se recuperen con claridad.
Anthropic mantiene el foco del mercado
La operación más esperada sigue siendo la de Anthropic. La empresa de inteligencia artificial contempla noviembre como posible fecha para su debut, según The Wall Street Journal, después de haber estudiado una salida más temprana en otoño.
El ajuste llega mientras crece el debate sobre la seguridad de los sistemas de inteligencia artificial capaces de operar de forma autónoma. OpenAI, competidora de Anthropic, ha aplazado sus propios planes bursátiles al menos hasta el próximo año y mantiene conversaciones con inversores para una nueva ronda privada de financiación.
Ese retraso reduce la presión sobre Anthropic para adelantarse a su rival. Aun así, si finalmente sale a bolsa en 2026, la empresa podría contribuir a que el volumen total captado por las compañías estadounidenses supere el récord de 2021, según la fuente.
La situación refleja, al mismo tiempo, la fragilidad de la recuperación del mercado de salidas a bolsa. Tras el año excepcional de 2021 llegó una sequía de varios ejercicios, que solo empezó a remitir tímidamente en 2025. Los aplazamientos de Oura y de otras compañías muestran que el apetito inversor puede enfriarse con rapidez.










