Solana comenzó octubre con una caída del 1,14%, hasta los 117,59 dólares, en un contexto marcado por la rotación del capital institucional hacia Hyperliquid y por la recuperación del ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi) de la red tras el golpe sufrido por Drift.
El SOL arranca octubre con presión vendedora
El retroceso refleja una jornada de debilidad para el token nativo de Solana. Aunque el movimiento se produce en la apertura del mes, la tendencia de fondo del activo continúa siendo alcista, según el análisis de la evolución recogido en la fuente.
La lectura a corto plazo es menos favorable. Los indicadores técnicos advierten de señales de fatiga, un elemento que ayuda a explicar la corrección registrada en el inicio de octubre. La fuente no detalla qué indicadores concretos sustentan esta conclusión.
La rotación institucional condiciona el comportamiento
Uno de los factores que está marcando la sesión es el desplazamiento de capital institucional hacia Hyperliquid. Esta rotación introduce presión sobre SOL y afecta al reparto de interés dentro del mercado de activos digitales, aunque la información disponible no cuantifica el volumen de fondos implicado ni su duración.
El movimiento coincide con una fase de recuperación en el ecosistema DeFi de Solana después del impacto sufrido por Drift. La fuente presenta ambos elementos —la rotación institucional y la evolución del sector DeFi— como las claves de la jornada, sin aportar detalles adicionales sobre el alcance del golpe o el ritmo de la recuperación.
Una señal de cautela en el corto plazo
La combinación de una tendencia general todavía alcista con indicadores de corto plazo que muestran fatiga deja a Solana en una posición mixta al comienzo de octubre. El SOL mantiene el sesgo positivo de fondo, pero afronta una presión inmediata derivada de los flujos institucionales y de la reorganización del interés dentro de los mercados digitales.












