Ethereum activará el 6 de octubre la actualización Glamsterdam en la red de pruebas Sepolia, en un ensayo que permitirá comprobar hasta qué punto los validadores están dispuestos a elevar la preferencia de gas hasta 200 millones. La bifurcación está prevista para las 13:53:36 UTC y obligará a los operadores de nodos a actualizar sus clientes de ejecución y consenso.
La instalación de versiones compatibles, sin embargo, no bastará para que Sepolia adopte automáticamente ese nivel. Según la Fundación Ethereum, los clientes Prysm 7.2.0 y Teku 26.9.1 mantendrán una preferencia de 60 millones de gas después de la activación, salvo que los validadores modifiquen expresamente su configuración.
Una prueba de coordinación entre validadores
El comportamiento de Sepolia dependerá, por tanto, de las decisiones de los operadores. Quienes utilicen Prysm deberán recurrir a la versión 2 de la configuración de los proponentes o a la interfaz de programación de aplicaciones de keymanager. En Teku, los validadores podrán cambiar el valor predeterminado desde su propia configuración.
La diferencia convierte la red de pruebas en algo más que un entorno para comprobar código. También servirá para medir la coordinación necesaria para ampliar de forma significativa la capacidad de la capa 1 de Ethereum. Si una parte de los validadores mantiene su preferencia en 60 millones y otra adopta la de 200 millones, el límite efectivo no cambiará de golpe.
El mecanismo previsto por la propuesta EIP-8261 establece un calendario opcional de preferencias de límite de gas que los clientes de consenso pueden coordinar en épocas concretas. No modifica las reglas de validez del consenso: los bloques seguirán siendo válidos tanto si su límite de gas queda por encima como por debajo del valor programado. Los validadores también podrán fijar una preferencia propia.
Por eso, la activación de Glamsterdam no llevará automáticamente el límite de Sepolia a 200 millones. El valor efectivo avanzará gradualmente a medida que los validadores propongan bloques con sus respectivas configuraciones.
Más capacidad, sin bloques más rápidos
Un límite de gas más elevado permite incluir más operaciones de cómputo en cada bloque. El objetivo es abrir espacio para un mayor número de transacciones y para aplicaciones con una demanda elevada, como los mercados descentralizados y otros protocolos de finanzas descentralizadas. Esa capacidad adicional puede aliviar la congestión y reducir la presión sobre las comisiones cuando aumenta el uso de la red, pero no acelera el tiempo de generación de los bloques.
Ethereum ya ha recorrido parte de ese camino. El límite de gas comenzó a subir desde 30 millones hacia 36 millones en febrero de 2025, en el primer ajuste de este tipo desde la transición de la red a prueba de participación. Después alcanzó los 45 millones, antes de que las versiones de los clientes de Fusaka adoptaran 60 millones como valor predeterminado.
La actualización Glamsterdam combina la actualización de ejecución Amsterdam con Gloas, en la capa de consenso. También incorpora la separación integrada entre proponente y constructor de bloques, además de listas de acceso a nivel de bloque que permiten a los clientes paralelizar la lectura del estado y la validación de transacciones. La Fundación Ethereum considera que estos cambios preparan el terreno para aumentar el rendimiento de la capa 1.
El primer ensayo antes de decidir sobre la red principal
El incremento de capacidad incluye ciertos límites. Fusaka introdujo un tope de 16,7 millones de gas para cada transacción, de modo que una sola operación no pueda consumir una parte desproporcionada del bloque. El aumento del presupuesto total está orientado principalmente a admitir más actividad agregada, no a ampliar sin restricciones el tamaño de cada contrato o transacción.
Sepolia será la primera red en la que se pruebe de forma programada Glamsterdam. Las fechas para Hoodi y para la red principal todavía no están decididas. Antes de avanzar hacia esos entornos, los desarrolladores podrán observar cuántos validadores adoptan la preferencia de 200 millones y cómo responde la red a una ampliación sustancial de su capacidad de ejecución.










