La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) ha abierto una revisión sobre la forma en que Binance continúa prestando servicios a clientes de la Unión Europea sin contar, por ahora, con una autorización conforme al Reglamento sobre los Mercados de Criptoactivos (MiCA). Las autoridades de Francia, Alemania y Grecia también han pedido explicaciones a la plataforma, según informa Financial Times.
El examen se centra en el uso de la llamada regla de «solicitud inversa», una excepción que permite a un cliente europeo contratar por iniciativa propia los servicios de una empresa financiera extranjera. El mecanismo no autoriza, sin embargo, a una compañía sin licencia europea a captar activamente usuarios dentro de la UE.
La excepción que está bajo revisión
Los supervisores estudian si Binance está aplicando esa excepción dentro de los límites previstos por la normativa. La cuestión es relevante porque la plataforma habría seguido aceptando nuevos clientes europeos después de no obtener una autorización en Grecia al amparo de MiCA, según informaciones anteriores citadas por Newsbit.
La solicitud presentada por Binance en Grecia no prosperó. A pesar de ello, la empresa continuó ofreciendo acceso a sus servicios a usuarios de la Unión mediante la alegación de que son estos quienes toman la iniciativa para establecer la relación comercial.
La investigación de la ESMA busca determinar cómo se produce ese acceso y si las prácticas de la compañía pueden considerarse una captación activa de clientes. Los supervisores nacionales de Francia, Alemania y Grecia estarían examinando el mismo asunto y habrían solicitado información a Binance.
El calendario de MiCA eleva la presión regulatoria
El marco europeo establece que las empresas de criptomonedas que no dispongan de la autorización necesaria deben adoptar medidas para reducir progresivamente sus actividades locales hasta ponerles fin. Según la información disponible, esta obligación comenzó a aplicarse desde el 1 de julio.
La situación coloca a Binance ante un nuevo reto regulatorio en Europa. La compañía sostiene que cumple los requisitos legales aplicables en las jurisdicciones donde opera y que está trabajando activamente para obtener una autorización conforme a MiCA.
Un portavoz de Binance defendió que la plataforma respeta la normativa vigente y aseguró que sus esfuerzos para conseguir una licencia europea continúan. La investigación no implica por sí misma una conclusión sobre la legalidad de sus prácticas, pero sí refleja el escrutinio al que está sometida la operativa de la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo.
Un historial de actuaciones fuera de Europa
El caso europeo se suma a las actuaciones regulatorias que Binance ha afrontado en otras jurisdicciones. En Estados Unidos, la compañía aceptó en 2023 el pago de 4.300 millones de dólares en multas y otros conceptos por deficiencias, entre ellas las relacionadas con la prevención del blanqueo de capitales.
Su fundador, Changpeng Zhao, se declaró culpable de un cargo vinculado con la vulneración de la normativa estadounidense contra el blanqueo. Posteriormente, recibió el indulto del presidente Donald Trump.
En Europa, la atención se concentra ahora en si el recurso a la «solicitud inversa» permite realmente a Binance mantener su actividad con clientes de la UE o si, por el contrario, está utilizando esa excepción para sortear la exigencia de una autorización bajo MiCA.











