El informe oficial de empleo de Estados Unidos se publicará este viernes a las 14:30, hora peninsular española, y será la principal referencia para Wall Street y Bitcoin (BTC). El mercado espera la creación de unos 84.000 puestos de trabajo en septiembre y una tasa de paro del 4,1%, dos cifras que podrían influir en las expectativas sobre los tipos de interés y en la evolución de los mercados.
Wall Street espera el dato con avances moderados
Los futuros apuntan a una apertura ligeramente alcista. Los del S&P 500 suben alrededor de un 0,3%, mientras que los del Nasdaq-100 avanzan un 0,4%. Este último índice se mantiene cerca de sus máximos históricos.
La fortaleza de la renta variable contrasta con la tensión que se ha instalado en el mercado de bonos. El rendimiento de la deuda estadounidense a diez años se disparó el jueves hasta el 5,344%, su nivel más alto desde 2002. El bono a treinta años también alcanzó su mayor rentabilidad de los últimos 24 años.
Pese a ese repunte de los rendimientos, el S&P 500 avanzó un 0,2% en la sesión anterior. El Nasdaq y el Dow Jones también cerraron con ligeras subidas. El mercado parece mantener la confianza en los beneficios empresariales y en el ciclo de inversión vinculado a la inteligencia artificial, aunque el informe de empleo pondrá a prueba esa resistencia.
Un informe fuerte podría devolver el foco a los tipos
La lectura del dato dependerá de su distancia respecto a las previsiones. Un mercado laboral sólido reforzaría la idea de que la economía estadounidense está soportando los tipos elevados. Al mismo tiempo, podría llevar a los inversores a contemplar nuevas subidas por parte de la Reserva Federal, con el consiguiente riesgo de que los rendimientos de la deuda sigan aumentando.
Un resultado más débil tendría el efecto contrario. Podría aliviar la presión sobre el mercado de bonos y reducir las expectativas de endurecimiento monetario adicional. En este escenario, el dato de empleo podría convertirse en un apoyo para los activos que están sufriendo el repunte de los rendimientos, aunque la fuente no precisa una reacción concreta para Bitcoin.
El mercado asigna ahora una probabilidad de alrededor del 72% a que la Reserva Federal mantenga los tipos sin cambios en octubre. La estimación supone un giro frente a la semana anterior, cuando los inversores todavía esperaban una nueva subida.
Los bonos también responden al déficit y a la energía
La subida de las rentabilidades no parece explicarse únicamente por las expectativas sobre la política monetaria. También estarían influyendo, según el análisis recogido en la fuente, los déficits presupuestarios, el elevado volumen de nuevas emisiones de deuda y la demanda de capital asociada al ciclo de inversión en inteligencia artificial.
A estas presiones se añadió el repunte del petróleo. El Brent subió más de un 4% el jueves, hasta 102,31 dólares por barril, después de que Estados Unidos anunciara el envío de un tercer grupo de combate de portaaviones y miles de militares adicionales a Oriente Próximo. La medida ha aumentado el temor a una escalada en torno a Irán y a posibles interrupciones del suministro.
Un petróleo más caro puede reavivar la inflación y dificultar que los bancos centrales reduzcan los tipos con rapidez. Por eso, el informe de empleo de las 14:30 llega en un momento especialmente sensible: un dato sin sorpresas podría estabilizar los bonos, mientras que una cifra muy superior a lo previsto podría reabrir el debate sobre nuevas subidas y empujar el rendimiento del bono a diez años por encima del 5,3%.











