Nvidia (NVDA) ha marcado este viernes un nuevo máximo histórico en bolsa y ha elevado su capitalización bursátil hasta aproximadamente 5,7 billones de dólares. El avance se produce en una sesión especialmente favorable para los valores tecnológicos estadounidenses, con el Nasdaq cerca también de sus niveles récord.
La subida de la compañía llega después de conocerse un débil informe de empleo en Estados Unidos. En septiembre se crearon apenas 29.000 puestos de trabajo, una cifra muy inferior a la prevista por el mercado. El dato ha reducido la probabilidad de que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos de interés, una perspectiva que ha favorecido el comportamiento de las acciones tecnológicas.
La inteligencia artificial mantiene el foco sobre Nvidia
El contexto macroeconómico se suma al principal argumento que ha impulsado la cotización de Nvidia en los últimos años: el crecimiento de la inteligencia artificial. Las fuertes inversiones en centros de datos especializados han disparado la demanda de sus chips y han convertido a la empresa en uno de los principales proveedores de la infraestructura necesaria para desarrollar estos sistemas.
La compañía, conocida durante años sobre todo por sus procesadores gráficos para videojuegos, ocupa ahora una posición central en la expansión de la IA. Esa transformación empresarial ha ido acompañada de una revalorización extraordinaria en bolsa y ha llevado a los inversores a asignarle una capitalización de unos 5,7 billones de dólares.
El nuevo récord se produce, por tanto, en la confluencia de dos factores: un entorno más favorable para las empresas tecnológicas tras el dato de empleo y el optimismo que continúa rodeando a la demanda de equipamiento para inteligencia artificial.
Una década de revalorización excepcional
El alcance de la subida también puede observarse en la evolución de una inversión hipotética a largo plazo. Según el cálculo difundido por The Kobeissi Letter, una persona que hubiera invertido 10.000 dólares en Nvidia hace diez años y hubiera mantenido las acciones tendría ahora unos 1,58 millones de dólares.
La cifra implica que esa inversión se habría multiplicado aproximadamente por 158 veces durante el periodo. Se trata de un cálculo asociado a la evolución histórica del valor y no de una previsión sobre su comportamiento futuro.
El máximo alcanzado este viernes resume el cambio de escala de Nvidia dentro del mercado. La empresa ya no se percibe únicamente como un fabricante de chips gráficos, sino como un proveedor clave para los centros de datos que sostienen el desarrollo de la inteligencia artificial. Su valoración actual refleja precisamente las expectativas que los inversores mantienen sobre ese papel.










