Tesla entregó 486.532 vehículos entre julio y septiembre, una cifra que superó con claridad la previsión media de Wall Street, situada en 456.896 unidades. Los datos del tercer trimestre fueron recibidos con una subida de las acciones de la compañía de alrededor del 4% tras el anuncio, en un momento en el que el fabricante necesitaba señales de recuperación de la demanda.
Europa ayuda a Tesla a batir las previsiones
El volumen de entregas excedió las estimaciones recopiladas por Visible Alpha y ofreció un respiro a Tesla después de un periodo marcado por la presión competitiva en China y por la pérdida de los incentivos fiscales para los vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Europa fue uno de los principales apoyos para la compañía dirigida por Elon Musk. El mercado europeo había registrado un fuerte deterioro de las ventas durante el año pasado. Según Reuters, la implicación política de Musk fue uno de los factores que contribuyeron entonces a ese descenso.
El resultado trimestral también llevó a los analistas a elevar sus previsiones para el conjunto de 2026. Ahora calculan una media de 1,82 millones de entregas, frente a los 1,65 millones que estimaban en junio. Para evitar que las ventas anuales bajen por tercer año consecutivo, Tesla necesita entregar al menos 311.448 vehículos en el cuarto trimestre.
La producción queda por debajo de las expectativas
No todos los indicadores del trimestre fueron positivos. Tesla produjo 464.391 vehículos, por debajo de los 486.761 que esperaban los analistas. La diferencia entre producción y entregas será uno de los elementos que el mercado seguirá de cerca, aunque las cifras de distribución fueron suficientes para mejorar la percepción de los inversores en el corto plazo.
Seth Goldstein, analista de Morningstar, considera que los datos colocan a Tesla en una posición favorable para volver a crecer este año. En su valoración, el sistema de asistencia a la conducción Full Self Driving, conocido como FSD, puede convertirse en una ventaja frente a otros fabricantes.
El director financiero de Tesla, Vaibhav Taneja, ya había señalado que la empresa terminó el segundo trimestre con su mayor cartera de pedidos desde 2023. La compañía también cuenta con autorización para su tecnología FSD en ocho países europeos, cuya implantación gradual podría contribuir a impulsar las ventas en la región, según las expectativas recogidas por los analistas.
La valoración depende también de la inteligencia artificial
El interés del mercado por Tesla va más allá de sus entregas de vehículos eléctricos. La compañía tiene una capitalización bursátil de aproximadamente 1,4 billones de dólares, una valoración en la que pesan las expectativas sobre los proyectos de inteligencia artificial, conducción autónoma y robots humanoides impulsados por Musk.
Por ahora, sin embargo, la venta de automóviles continúa siendo la principal fuente de ingresos de Tesla. De ahí que las cifras trimestrales de entregas mantengan una importancia central para los inversores.
La empresa también avanza en su servicio de taxis autónomos. Sus vehículos circulan sin un supervisor de seguridad a bordo en algunas zonas de Texas y Florida, y el Cybercab, diseñado específicamente para este servicio, se incorporó el mes pasado a la flota de taxis autónomos de Austin.
La reacción inicial de Wall Street fue positiva: las acciones subieron más de un 3% en los primeros compases de la sesión, alrededor de un 4% según la evolución posterior al anuncio. Pese a ese repunte, al cierre de la jornada anterior todavía acumulaban una caída superior al 21% en lo que iba de año.










