Binance y OKX se consolidan como las alternativas más completas para comprar criptomonedas desde Colombia en 2026, sobre todo por sus comisiones de negociación y las nuevas vías para mover pesos. Binance habilitó depósitos y retiros directos mediante Bre-B, mientras que OKX incorporó su propia rampa en moneda local. Bitso, por su parte, mantiene una propuesta más sencilla para quienes priorizan el uso de Nequi o Bancolombia.
La comparación entre plataformas ya no depende únicamente del porcentaje que cobra cada exchange por ejecutar una orden. El coste final también está condicionado por la forma de ingresar y retirar pesos, el precio ofrecido en los mercados P2P y la información que las empresas deberán comunicar a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN).
Binance y OKX compiten con comisiones bajas y acceso directo a pesos
Binance permite desde el 10 de febrero de 2026 depositar y retirar pesos colombianos a través de Bre-B, el sistema de pagos inmediatos del Banco de la República. La operativa está disponible las 24 horas y los retiros mediante Transfiya no tienen comisión de Binance, según la información recogida en la guía. La plataforma también ofrece un mercado P2P para comprar USDT a otros usuarios y el par USDT/COP.
Su comisión estándar en el mercado spot es del 0,1 %. Para una operación de 1.000.000 de pesos, la tarifa sería de unos 1.000 pesos. Si el usuario compra primero USDT y después bitcoin, el coste aproximado de negociación ascendería a 2.000 pesos al realizar dos operaciones, sin contar el precio aplicado en cada transacción.
OKX anunció en junio depósitos y retiros directos en pesos colombianos mediante los métodos de pago más utilizados en el país. La compañía no detalló en ese anuncio qué bancos y billeteras están incluidos, por lo que esa disponibilidad debe comprobarse en la aplicación. Su mercado P2P en pesos funciona desde 2022.
En OKX, la comisión spot es del 0,08 % para órdenes maker y del 0,10 % para órdenes taker. En el segundo caso, una operación de 1.000.000 de pesos tendría un coste aproximado de 1.000 pesos. La plataforma publica además una prueba de reservas mensual y ofrece un modo demo, junto con una tarjeta virtual disponible en algunos países de la región.
Bitso simplifica el acceso, aunque cobra más por negociar
Bitso conserva una ventaja para los usuarios que buscan una ruta de entrada más directa. Su aplicación acepta depósitos en pesos mediante Nequi o Bancolombia sin coste, con un mínimo de 10.000 pesos, y esos fondos suelen acreditarse en aproximadamente una hora. Los retiros a cualquier banco tampoco tienen comisión y pueden tardar hasta 24 horas hábiles.
La contrapartida está en sus tarifas de negociación. Para cuentas con menos de 15 millones de pesos de volumen mensual, Bitso aplica un 0,50 % en órdenes maker y un 0,65 % en órdenes taker en los pares con pesos. En una compra de 1.000.000 de pesos con una orden taker, la comisión rondaría los 6.500 pesos.
Buda.com ofrece otra alternativa regional mediante depósitos por PSE y transferencia bancaria. La guía sitúa su comisión de compraventa alrededor del 0,8 %, basándose en comparadores independientes, aunque no identifica una tabla oficial vigente ni una prueba de reservas publicada por la plataforma.
Para quienes buscan operar con derivados, la comparación cambia. Bitunix anuncia comisiones de futuros del 0,02 % para maker y del 0,06 % para taker, además de una cuenta demo y una prueba de reservas con árbol de Merkle. BingX centra su propuesta en el copy trading de spot y futuros y ofrece una cuenta demo con 100.000 VST. En ambos casos, la operativa descrita está orientada al trading de derivados, no a la simple compra y custodia de criptomonedas.
El marco colombiano sigue sin licencias específicas para exchanges
Comprar y vender criptomonedas no está prohibido en Colombia, pero tampoco existe un régimen de licencias específico para estas plataformas. El Banco de la República mantiene que los criptoactivos no son moneda de curso legal, y la Superintendencia Financiera ha aclarado que no regula, supervisa ni autoriza exchanges de criptomonedas. Por ello, afirmar que una plataforma posee una “licencia de la Superfinanciera” constituye una señal de alerta.
El Proyecto de Ley 510 de 2025, que planteaba crear un registro de proveedores de servicios de activos virtuales, fue archivado. Mientras tanto, la Resolución 240 de 2025 de la DIAN incorporó el estándar CARF de la OCDE. Los exchanges deberán reportar información de sus usuarios y operaciones correspondientes al año gravable 2026, con un primer informe previsto para mayo de 2027.
Ese cambio convierte el registro de operaciones en un elemento relevante para los usuarios colombianos. La comparación de costes y métodos de pago ya no es la única cuestión: también lo es entender qué información conserva cada plataforma y cómo encaja la actividad con las obligaciones fiscales aplicables.











