StoneX mantiene su recomendación de compra sobre Tesla (TSLA) y sitúa en 475 dólares su precio objetivo a 12 meses. El analista Mickey Legg considera que la nueva financiación obtenida por la compañía refuerza su capacidad para afrontar una etapa de inversiones mucho más intensa, centrada especialmente en inteligencia artificial y energía solar.
Ese objetivo implicaría una subida de más del 34% respecto al último cierre, según la valoración recogida por StoneX. La previsión se sitúa además por encima de la estimación media de Wall Street: los datos de TipRanks situaban el 2 de octubre el precio objetivo medio para Tesla en 391,40 dólares, con una recomendación de consenso de compra moderada.
Una financiación de 30.000 millones de dólares
La tesis de StoneX llega después de que Tesla cerrara a finales de septiembre un nuevo paquete de financiación por 30.000 millones de dólares. Para Legg, la operación muestra que la empresa se está preparando con antelación para una fase en la que necesitará dedicar muchos más recursos a inversiones.
El nuevo acuerdo sustituye a una línea de crédito anterior de 5.000 millones de dólares. Su estructura incluye una línea de crédito de 2.000 millones con un vencimiento de 364 días, otra de 8.000 millones a cinco años y un préstamo de 20.000 millones del que Tesla podrá disponer más adelante.
La compañía ha señalado que no tiene intención de utilizar esta financiación en 2026. Aun así, StoneX interpreta el tamaño y la composición del paquete como una señal de que Tesla prevé un aumento significativo de sus desembolsos. La financiación le permitiría contar con un mayor margen para ejecutar proyectos de gran escala sin tener que buscar nuevos fondos cuando esas inversiones ya estén en marcha.
La apuesta por la inteligencia artificial y la energía solar
Los planes de inversión de Tesla apuntan a un salto considerable. La compañía destinó alrededor de 8.530 millones de dólares a inversiones de capital en 2025 y, según sus previsiones, esa cifra podría superar los 25.000 millones en 2026.
Una parte relevante de ese capital parece orientarse a infraestructuras de inteligencia artificial y energía solar. Elon Musk ha afirmado anteriormente que Tesla y SpaceX, la empresa aeroespacial que también dirige, quieren colaborar a largo plazo para alcanzar una capacidad de producción anual de 200 gigavatios en energía solar.
La magnitud de esos objetivos ayuda a explicar la importancia que StoneX concede a la nueva financiación. Los analistas prevén que Tesla registre en 2026 un déficit de flujo de caja libre de casi 10.000 millones de dólares, en un contexto de fuertes necesidades de inversión.
El reto de convertir la inversión en rentabilidad
El aumento del gasto no está exento de riesgos. Las grandes compañías tecnológicas están destinando cantidades cada vez mayores a infraestructuras vinculadas a la inteligencia artificial, pero todavía no siempre está claro cuánto tiempo necesitarán esas inversiones para generar rentabilidad.
Por ese motivo, los inversores siguen con atención la evolución del flujo de caja libre, así como las condiciones del mercado de bonos y las distintas fórmulas de captación de capital utilizadas por las grandes tecnológicas, entre ellas Google.
En el caso de Tesla, el desafío no consistirá únicamente en ampliar su actividad. La empresa también tendrá que demostrar que sus proyectos multimillonarios producen un rendimiento suficiente. StoneX considera por ahora la operación de financiación principalmente como una medida preventiva ante la siguiente fase inversora y mantiene, sobre esa base, su objetivo de 475 dólares para los próximos doce meses.











