Rusia ha anunciado que intensificará sus ataques contra Ucrania y que ampliará la lista de objetivos a instalaciones militares, empresas de defensa e infraestructuras relacionadas con la actividad militar en Kiev y otras zonas del país. El Ministerio de Defensa ruso presenta la decisión como una respuesta a los ataques ucranianos contra objetivos situados en territorio ruso.
El anuncio se produce después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmara en una entrevista con Reuters que Kiev pretende continuar atacando las refinerías rusas. Según Zelenski, esas instalaciones generan parte de los ingresos con los que Moscú financia la guerra.
Moscú amenaza con ampliar los objetivos
La respuesta rusa llega en un momento de creciente presión sobre las infraestructuras ucranianas. El domingo, el puente Pivnichnyi, situado sobre el río Dniéper en Kiev, fue alcanzado por segunda vez en un periodo breve. Se trata de una vía de comunicación importante para los habitantes de la capital.
Rusia ya había atacado el puente el día anterior. Moscú sostiene que la infraestructura se utiliza para transportar material militar. Ucrania, por su parte, informó de daños en un almacén perteneciente a una empresa farmacéutica en Sumy y en una instalación de comunicaciones en Dnipró. Zelenski señaló que estos ataques causaron la muerte de una persona y dejaron seis heridos.
El Ministerio de Defensa ruso no ha limitado su advertencia a un objetivo concreto. Su anuncio incluye instalaciones militares, compañías vinculadas a la industria de defensa y otras infraestructuras relacionadas con ellas. La amenaza se suma a una intensificación de los ataques rusos sobre distintos puntos del país.
Advertencia a diplomáticos y ciudadanos extranjeros
El Ministerio de Exteriores ruso también pidió a los ciudadanos extranjeros y al personal de las misiones diplomáticas que no permanezcan en Ucrania ni viajen al país por el momento. Moscú argumenta que su seguridad está en riesgo mientras las embajadas continúen operativas y los dirigentes internacionales sigan desplazándose a Kiev.
La advertencia se difundió poco antes de la llegada del canciller alemán, Friedrich Merz, a la capital ucraniana. Merz viajó el domingo en tren para reunirse con Zelenski y reiteró el apoyo de Alemania a Ucrania. Rusia afirmó que los diplomáticos y políticos extranjeros que desoigan su recomendación deberán asumir la responsabilidad por las posibles consecuencias.
La preocupación se extiende también a las conexiones ferroviarias utilizadas por representantes extranjeros. El mes pasado, un dron ruso alcanzó la locomotora de un tren de pasajeros que cubría la ruta entre Kiev y Varsovia, una conexión habitual para políticos y diplomáticos que visitan Ucrania.
Más presión sobre las infraestructuras
Durante las últimas semanas, Rusia ha atacado zonas residenciales, instalaciones energéticas, redes de comunicaciones y buques de carga en Ucrania. El suministro energético vuelve a figurar entre los principales objetivos, después de que Moscú ya dirigiera ataques contra centrales eléctricas y otras infraestructuras durante inviernos anteriores.
Ucrania también mantiene operaciones contra objetivos dentro de Rusia. El Ministerio de Defensa ruso informó de que los ataques registrados en la región de Bélgorod causaron víctimas y daños en viviendas.
Zelenski acusó la semana pasada a Rusia de intensificar de forma deliberada los ataques contra objetivos civiles y reclamó que Moscú responda por la escalada. El Gobierno ruso no ha contestado, según la información disponible, a esa acusación concreta.










