El Salvador recibirá unos 138 millones de dólares del programa de financiación de 1.400 millones acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pese a no haber cumplido plenamente el compromiso de reducir su participación en actividades relacionadas con Bitcoin (BTC). La reserva nacional de la criptomoneda ha seguido creciendo, pero el organismo ha concedido una exención porque considera que los nuevos bitcoins no fueron comprados con fondos públicos.
La reserva alcanza los 7.792 BTC
La tenencia oficial de Bitcoin de El Salvador asciende ya a 7.792 BTC. El aumento se produce después de que el Gobierno se comprometiera con el FMI a dejar de acumular la criptomoneda como parte de las condiciones vinculadas al programa de financiación.
Según la evaluación del organismo, el país no ha observado completamente ese compromiso. Sin embargo, el FMI sostiene que las últimas incorporaciones a la reserva proceden de un donante privado cuya identidad no ha sido revelada. Al no haberse adquirido esos activos con recursos públicos, el organismo ha optado por no bloquear el siguiente desembolso.
La decisión permite a El Salvador acceder a unos 138 millones de dólares. El FMI también ha tenido en cuenta, según la fuente, las medidas correctoras adoptadas por el Gobierno y la renovación de sus compromisos dentro del acuerdo.
El Estado debe seguir reduciendo su exposición a Bitcoin
La exención no autoriza al Gobierno salvadoreño a reanudar las compras de Bitcoin con fondos públicos. La reducción de la participación directa del Estado en el sector de las criptomonedas continúa siendo una de las condiciones centrales del programa con el FMI.
Entre las medidas adoptadas figura la transferencia de la participación mayoritaria en Chivo Wallet a un operador privado. Dan Katz, alto cargo del FMI, valoró positivamente este movimiento. El organismo considera que la implicación estatal en las actividades vinculadas a Bitcoin está disminuyendo y que, al mismo tiempo, se está reforzando el marco regulatorio.
El FMI espera además que el Gobierno deje de acumular bitcoins. Las donaciones privadas documentadas quedan, por ahora, fuera de esa restricción, lo que explica la compatibilidad entre el crecimiento de la reserva y la continuidad del desembolso.
La situación queda pendiente de nuevas revisiones
El caso deja una situación singular para la política económica salvadoreña. Por un lado, el Ejecutivo reduce formalmente su participación directa en actividades relacionadas con Bitcoin para ajustarse a las exigencias del FMI. Por otro, la reserva nacional sigue aumentando mediante activos que, según el organismo, no han sido financiados con dinero público.
El Fondo también ha valorado favorablemente la evolución general de la economía del país. Su desempeño estaría superando las previsiones y la reducción de los desequilibrios financieros avanzaría, en gran medida, conforme a lo previsto.
La continuidad de esta fórmula dependerá de las próximas revisiones del programa. En ellas se determinará si el aumento de la reserva mediante donaciones privadas puede mantenerse sin provocar nuevos incumplimientos frente al FMI.










